Hace casi ocho meses, la española Telefónica entregó las llaves de sus operaciones en Chile a la multinacional Millicom. La empresa vendió sus servicios de telecomunicaciones en una operación valorada en US$1.215 millones y con ello avanzó en el abandono a América Latina, como parte de una estrategia que había anunciado varios años atrás: enfocarse en Europa y Brasil.
Antes de deshacerse de lo que se conoce aún como Movistar, la matriz traspasó su participación de OnNet Fibra (Holdco Infraco SpA) a su sociedad relacionada Inversiones Telefónica Internacional Holding por $168.000 millones. Estos recursos se destinaron en su totalidad a reducir la deuda financiera local de Telefónica Chile y fortalecer su posición económica.
La aprobación de este traspaso se dio el mismo día en que las operaciones en Chile de la española cambiaron de manos. Pese a vender sus filial chilena, Telefónica se quedó con su 40% de participación en OnNet.
La compañía se dedica a desplegar y operar una red de infraestructura de fibra óptica mayorista de Chile. OnNet tiene clientes como Entel y Claro, que actualmente no cuentan con infraestructura propia y utilizan la red de Onnet para ofrecer a sus clientes internet fijo.
El 60% restante es de KKR, un fondo de inversión global estadounidense con activos bajo gestión por US$796 mil millones, que tomó el control de la compañía en 2021 en una operación que valorizó a OnNet en US$1.000 millones.
La adquisición se hizo a través de su fondo Global Infrastructure Investors III Fund, lanzado en 2018 y que según sus estados financieros, tenía aportes comprometidos por US$7 mil millones. Desde 2021, KKR mantiene equipos especializados en latinoamérica con sede en Miami, Sao Paulo y Nueva York. Además de la chilena, tienen inversiones en compañías globales con presencia en la región, como Sempra Energy, Contour Global y John Laing.
Ahora Telefónica y KKR buscan vender OnNet Fibra. Según constató Pulso, las compañías encargaron a JP Morgan y Scotiabank iniciar un proceso de venta de la compañía, aunque es un camino que recién se está iniciando. De hecho, según comentaron fuentes cercanas al proceso, no se espera que la venta se concrete durante este año, sino hacia 2027.
En el mercado explican que la empresa podría tener una valorización que va entre los US$1.500 millones y US$2.000 millones.
Tanto KKR como Onnet declinaron hacer comentarios al respecto.
¿Qué es OnNet Fibra?
La firma define su negocio así: “Ponemos a disposición del mercado nuestra infraestructura de fibra óptica y su despliegue para impulsar el desarrollo digital del país. Nuestro modelo representa una evolución para la industria y una nueva forma de abordar el negocio, de manera más sostenible desde la perspectiva financiera, aportando más competencia, mayor calidad de servicio y más cobertura de fibra óptica, en beneficio de todos los chilenos”, según dice en la página web.
Comenzaron a operar en Chile en el 2021. Con su llegada, anunciaron la inversión de US$130 millones para extender la red. En el 2022 firmaron un acuerdo para comprar la infraestructura de fibra óptica a Entel, por un total de US$358 millones.
Con dicho acuerdo, la Fiscalía Nacional Económica (FNE) realizó una investigación con la que buscaba prevenir riesgos de libre competencia. El reporte que elaboró la entidad mostró que OnNet cuenta, al menos en la Región Metropolitana, con una amplia participación de mercado. Por ejemplo, en Providencia y Santiago concentraba entre un 50% y 60%.
En sus cinco años de operación, cerró acuerdos con cuatro grandes clientes que hoy operan sobre su red para llevar sus servicios de fibra óptica a sus clientes finales: Millicom, Entel, ClaroVTR y Directv.
Hoy Onnet cuenta con 5,2 millones de hogares pasados con fibra a lo largo de todo Chile, superando los 69.000 km de red entre Arica y Porvenir.





