Después de 321 días de despliegue, casi nueve meses y medio sin una pausa en puerto y una misión marcada por la guerra con Irán, el USS Abraham Lincoln regresará este jueves a San Diego. El recibimiento de miles de familiares pondrá fin a una de las operaciones más largas de la Armada estadounidense, pero también a un periodo en el que la tripulación enfrentó escasez de suministros, problemas de salud mental y ocho intentos de suicidio.

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