El embajador de Francia en Chile, Cyrille Rogeau, destacó la estrecha relación entre ambos países y entregó sus impresiones sobre la vida en Chile durante una entrevista con Ciudadano ADN.

Sus declaraciones se dieron en el marco de la participación de Francia como país invitado de honor en la 14ª edición de Espacio Food & Service, que se realizará entre el martes 29 de septiembre y el jueves 1 de octubre en Espacio Riesco.

Uno de los aspectos que más destacó el diplomático fue la cercanía cultural entre ambas naciones. “Lo bueno de Chile es que hay una gran francofilia. Francofilia de los chilenos, que es más importante que la de muchos otros latinos y que ya es más importante que el promedio mundial”, señaló Rogeau, quien valoró especialmente la presencia de la gastronomía y cultura francesa en el país.

Respecto a la opción de reponer la asignatura de francés en los colegios, Rogeau indicó que “estamos trabajando en esto”. “A finales de los años 90 cambió todo para inglés, lo que es lógico, pero ahora estamos tratando de reintroducir en la enseñanza pública chilena el francés”, afirmó.

La mirada del embajador sobre los chilenos y las Fiestas Patrias

Rogeau también se refirió a su experiencia viviendo en Chile y destacó algunos aspectos que, a su juicio, caracterizan al país. Entre ellos mencionó la tranquilidad, la paciencia y la resiliencia de sus habitantes. “Mucha paciencia, mucha resiliencia. Ah, eso sí, impresionante”, comentó, agregando que percibe a los chilenos como personas prudentes y tranquilas.

En materia de seguridad y calidad de vida, el embajador valoró particularmente la distancia de Chile respecto de los principales conflictos bélicos que afectan a otras zonas del mundo. “El hecho de estar muy lejos de las bombas, de las guerras, y tener este clima increíble, especialmente en la región de Santiago, ayuda mucho”, sostuvo.

Otro aspecto que llamó su atención fue la celebración de las Fiestas Patrias. El representante francés aseguró que el nivel de fervor que observó durante septiembre constituye una diferencia importante respecto de Francia y otros países europeos. “No hay el mismo patriotismo o ya no hay en Francia, y yo diría en muchos países de Europa igual. Y ver estos días de Fiestas Patrias, creo que para muchos extranjeros es una sorpresa”, afirmó.

Durante la conversación también abordó los históricos vínculos culturales y económicos entre ambos países. Rogeau destacó la influencia francesa en la arquitectura de Santiago, la importancia de la red de liceos franceses —que, según señaló, es la más grande de América Latina— y la presencia de cerca de 300 empresas francesas en sectores estratégicos de Chile.

Finalmente, el embajador fue consultado por el galardón entregado a Héctor Llaitul y, específicamente, sobre si había recibido algún contacto desde el Gobierno chileno a raíz de esta situación. Rogeau descartó haber recibido una llamada de las autoridades por ese motivo.