SEÑOR DIRECTOR:
En 2013, cuando la expresidenta Michelle Bachelet decidió terminar anticipadamente su mandato en ONU Mujeres para regresar a Chile y anunciar su candidatura a la Presidencia de la República, decidió dejar la posición de expresidente para volver a la política activa. Ello marcó un quiebre para la institución, que repitió después para el plebiscito de 2022 haciendo campaña activamente por el Apruebo.
Su decisión abrió camino para que otros expresidentes siguieran activos políticamente en primeria línea, como ocurrió con el expresidente Sebastián Piñera y como ocurre con expresidente Gabriel Boric. Así, parece que hacia el futuro los expresidentes seguirán activos políticamente en vez de asumir un rol institucional como exmandatarios.
En un contexto de guerra fría y de tensiones regionales con alcance global, los exmandatarios activos políticamente están expuestos y serán tratados políticamente. Otra cosa distinta es analizar la prudencia con que actúan los representantes de otros países en Chile al referirse a ellos. Pero una vez que se cruza la línea, no hay vuelta atrás.
Álvaro Iriarte
Director de Contenidos Instituto Res Publica





