Emmanuel Carrère (París, 1957) estaba de pie, observando el paisaje del Centro Cultural Universitario de la UNAM, mientras tomaba café. Aunque ya había una fila de aproximadamente 80 personas ansiosas por entrar a la Sala Miguel Covarrubias a escuchar al multipremiado escritor francés, había una sensación de calma en el lugar. La contemplación de Carrère, quien se camuflajeaba entre la gente, fue interrumpida cuando un par de admiradores lo identificaron y le solicitaron su autógrafo y fotografías con un francés perfecto, incluso una de ellas le obsequió un disco.
“Me habían dicho que mis libros eran bien recibidos en América Latina, pero no sabía qué tanto y ha sido una sorpresa maravillosa”, dijo Carrère a EL UNIVERSAL minutos antes de comenzar.
La visita del escritor de novelas de no ficción como “De vidas ajenas”, “El adversario”, “Una novela rusa” y la recién publicada “Koljós” convocó a 640 personas, entre quienes hubo disposición a llegar a hacer fila cinco horas antes del evento, como lo hicieron Abel y América, cuya admiración por el escritor los motivó a formarse a las 7:40 de la mañana.
Durante la conversación, Carrère contó que a lo largo de los años y sus múltiples libros ha ido practicando la técnica de malabarear “varias pelotas a la vez”: “con el tiempo he logrado hacer funcionar varias voces, varias pelotas, varios hilos, para hacer algo que a final de cuenta a final de cuentas resulta polifónico”. También explicó que no puede comenzar a escribir una historia sino hasta que encuentre a un sujeto no sólo interesante, sino con el que también llegue a verse reflejado.
Además, el escritor ganador del Princesa de Asturias de 2021 reveló que entre los autores mexicanos contemporáneos que le interesan se encuentran Yuri Herrera, Guadalupe Nettel, Valeria Luiselli y que ha estado conociendo más de la CDMX con “Vértigo Horizontal”, de Juan Villoro.
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