Este miércoles a primera hora el Presidente José Antonio Kast recibió a los parlamentarios de las comisiones de Constitución y Seguridad Pública de la Cámara de Diputados y el Senado, en el Palacio Presidencial Cerro Castillo, en Valparaíso.

La cita se da luego de las dificultades de su agenda en el Congreso y en medio de la presión para sacar del Parlamento el mensaje que proponía, entre otras cosas, un nuevo Estado de excepción.

El encuentro fue coordinado por el ministro secretario general de la Presidencia, José García Ruminot (RN), con el fin de iniciar un diálogo más profundo con las distintas fuerzas políticas para destrabar la agenda de seguridad.

Y es que luego de que la Cámara de Diputados rechazara una reforma migratoria y le diera otro golpe al proyecto antibarricadas, el gobierno resolvió cambiar su estrategia y, como gesto a la oposición, se abrió a retirar de tramitación otra reforma constitucional de seguridad que buscaba crear un nuevo estado de excepción y restringir beneficios a condenados por crimen organizado.

Bajo este marco, a la salida de la cita, algunos parlamentarios asistentes comenzaron a dar declaraciones sobre lo acordado.

“La reforma constitucional, que no se va a retirar en este minuto a no ser que se tenga otro texto que sea mejor y que esté más consensuado, y en base a eso la próxima semana se va a revisar eso”, dijo la diputada Ximena Ossandón.

Luego reforzó: “Lo van a retirar (el texto de la reforma) en la medida que tengan otro texto del cual ya esté consensuado y esté patrocinado por el gobierno. No se va a quedar durmiendo en el Congreso”.

En esa misma línea, el diputado opositor Jaime Mulet (FRVS) valoró la “disposición” del gobierno a conversar y “de retirar la reforma constitucional que generó mucha controversia, incluso en su propio sector, en la medida que se llegue a un acuerdo”.

Eso sí, advirtió que hay que “tener mucho cuidado y no conculcar o disminuir el derecho a la información y a las comunicaciones, pero sí reforzar un estado de excepción”.