Enrique de Inglaterra se ha mostrado nostálgico por sus años de servicio en el Ejército británico durante una videollamada con el comité militar de la OTAN, celebrado este jueves en Bruselas. Durante su intervención, el príncipe confesó que perdió parte de sí al dejar el servicio militar en 2015. “Cuando colgué el uniforme sentí que no solo había perdido una profesión, sino también parte de mi propósito y de mi identidad. Tuve suerte. Contaba con otra forma de servir”, afirmó frente a los representantes. También habló extensamente sobre la importancia de los Juegos Invictus, el evento deportivo que fundó en 2014 para que soldados y veteranos de guerra utilicen el deporte para su rehabilitación física y mental. Y reveló planes para transformar su evento en un “movimiento global” capaz de construir “naciones más resilientes”.

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