Estados Unidos debe decidir si quiere terminar la guerra, declaró este jueves el presidente de Irán, Masud Pezeshkian, al explicar que su país no desea el conflicto, en una entrevista con la cadena Fox News.

Pezeshkian adoptó una postura desafiante durante su discurso del miércoles en la ONU, cuando dijo que Irán nunca "se arrodillará" ante Estados Unidos, incluso cuando Donald Trump reconoció conversaciones con Teherán.

Cuando las cosas se pueden resolver mediante el diálogo, no deberíamos matarnos entre nosotros. Pero instigados por Israel, nos impusieron esta guerra", declaró Pezeshkian según la traducción de la cadena televisiva.

"Pero nosotros no deseamos continuar", añadió. "Es Estados Unidos quien debe decidir si quiere o no terminar con esto", enfatizó.

Pezeshkian insistió en que Irán estaba dispuesto a alcanzar un acuerdo con Trump para poner fin al conflicto.

"¿Por qué, apenas dos semanas después de la firma de un acuerdo, decidieron hacerlo saltar por los aires?", dijo, en referencia al fracaso de un frágil alto el fuego.

"Si el actual gobierno estadunidense, dentro del marco del derecho internacional, desea llegar a un acuerdo, perfecto. Si no, ¿qué diferencia supone para nosotros que sea antes o después de las elecciones (legislativas) estadunidenses?".

Durante la entrevista con Fox, el mandatario iraní también aseguró que los hutíes de Yemen "no reciben directrices" de Teherán.

os hutíes son responsables de sus propias acciones. No reciben directrices de nosotros", dijo Pezeshkian, y añadió que tenían "contactos con ellos", pero "no existe una relación sistemática".

El movimiento proiraní de los hutíes ha tomado el control este mes del estrecho de Bab el Mandeb, puerta de entrada al mar Rojo, en unos combates que se saldaron con cientos de muertos. También han atacado objetivos sauditas, incluida la capital, Riad, por primera vez en años.

La disyuntiva que Trump planteó un día antes

La declaración de Pezeshkian llega un día después de que el propio Trump, desde el mismo podio de la Asamblea General, se plantara ante una decisión que él mismo calificó de trascendental: negociar un acuerdo que permitiera a los iraníes reconstruir su país o, en sus palabras, "aniquilar" a la República Islámica.

Horas más tarde, el mandatario estadunidense confirmó ante periodistas que sus enviados Steve Witkoff y Jared Kushner sostuvieron una reunión de cerca de tres horas con funcionarios iraníes al margen de la cumbre, aunque ofreció pocos detalles del encuentro.

Durante su propio turno en el atril, Pezeshkian exhibió fotografías del fallecido líder supremo Alí Jamenei y de menores muertos en los bombardeos contra una escuela primaria en Minab y un complejo deportivo en Lamerd —ataques que Washington niega haber ejecutado en el segundo caso y que aún dice investigar en el primero—, mientras la delegación estadunidense abandonaba la sala.

El acuerdo al que se refirió Pezeshkian en la entrevista con Fox fue la tregua pactada en abril tras una ronda de negociaciones en Islamabad, que colapsó apenas dos semanas después de su firma cuando ambas partes se acusaron mutuamente de incumplirla.

Trump respondió entonces anunciando un bloqueo naval sobre el estrecho de Ormuz, mientras el vicepresidente Vance calificó el fracaso de las conversaciones como una noticia peor para Irán que para EU.