Un sobrecogedor diagnóstico de los daños causados por el aluvión en el sector de San Carlos de Apoquindo entregó el biministro de Obras Públicas y Transportes, Louis de Grange, tras realizar una inspección aérea y un recorrido pedestre por las calles más golpeadas de la comuna de Las Condes.

Acompañado por el subsecretario de Desarrollo Regional, el delegado presidencial y la alcaldesa de la comuna, la autoridad sobrevoló la zona afectada y la ruta G-21 hacia Camino a Farellones a bordo de un helicóptero de Carabineros, para posteriormente constatar la magnitud del desastre en la vía pública.

Al término del recorrido, De Grange describió la gravedad de los estragos provocados por la masa de agua, piedra y sedimento que bajó desde la precordillera.

“La situación es dramática, venimos caminando por General Blanche, y no exagero, era un metro de barro. Mira cómo están los automóviles, están destruidos completamente. La verdad es que la situación es muy dramática”, relató el biministro.

En materia de servicios básicos, la autoridad llevó tranquilidad respecto al suministro general de la capital, aunque advirtió complicaciones puntuales en las viviendas anegadas.

“En materia de agua potable, al menos, las empresas sanitarias tienen el respaldo para seguir proveyendo, pero hay muchas de estas casas en que el barro ha ingresado y el problema es que no se puede acceder al agua potable dentro de las casas”, dijo.

Despliegue de maquinaria y trabajos nocturnos

Para hacer frente al despeje de las arterias principales y el retiro de escombros, el Ministerio de Obras Públicas (MOP) movilizó un contingente técnico de emergencia en coordinación con los equipos municipales.

“Ya hay 12 maquinarias del Ministerio de Obras Públicas desplegadas, tanto en Camino a Farellones, pero principalmente en este sector, con retroexcavadoras y palas para ir despejando y rescatando vehículos. Vamos a trabajar durante toda la noche y, si nos falta todavía el fin de semana para recuperar este lugar, vamos a estar trabajando para ello”, aseveró la autoridad.

Consultado respecto de la previsibilidad de la emergencia hídrica, el titular de Cartera sostuvo que se trataba de una “catástrofe impronosticable” pese a los trabajos preventivos previos. Si bien los pronósticos meteorológicos inmediatos no proyectan lluvias de alta intensidad, De Grange llamó a mantener la cautela.

“Yo creo que la parte más grave ya ocurrió, pero no podemos descartar aspectos menores, aluviones o aludes en sectores específicos”, advirtió, agregando que el balance final de viviendas dañadas y damnificados continúa en proceso de empadronamiento.

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