Carlos Alcaraz volvió a demostrar por qué es un especialista en salir ileso de situaciones extremas. En la pista central del Ariake Colosseum de Tokio, el tenista murciano sobrevivió a un arranque retador para terminar derrotando al italiano Matteo Arnaldi por 7-6 (6) y 6-1, sellando así su clasificación a los Cuartos de Final del ATP 500 de la capital japonesa.
El primer parcial fue un auténtico ejercicio de escapismo por parte del número tres del mundo. Arnaldi salió dispuesto a romper los pronósticos con una agresividad notable desde el fondo de la pista, arrastrando el set hasta una muerte súbita donde llegó a disponer de una ventaja de 6-2.
Con cuatro puntos de set en contra, Alcaraz sacó a relucir su versión más fría, encadenando seis puntos consecutivos para darle la vuelta al tie-break (8-6) y asestar un golpe psicológico definitivo al italiano. El mazazo del primer parcial dejó a Arnaldi sin respuesta mental para la segundo manga. Liberado de tensión, el español apretó el acelerador, dominó con su servicio y cerró el triunfo por un categórico 6-1 en una hora y 46 minutos de partido.
La pincelada del partido: El punto que da la vuelta al mundo
Más allá de la remontada en la muerte súbita, el encuentro dejó uno de los momentos más espectaculares del torneo que ya inundó las redes sociales.
En pleno desarrollo del tie-break del primer set, tras un intercambio de ritmo frenético a 18 golpes, Arnaldi obligó a Alcaraz a correr de lado a lado del campo y ejecutó una dejada milimétrica al borde de la red. Cuando el punto parecía perdido, el murciano corrió desde el fondo, alcanzó la bola casi ras del suelo y dibujó un passing shot de revés cruzado en carrera que dejó estupefacto al italiano y levantó de sus asientos a los afiches en Tokio.
La maniobra no tardó en volverse viral en las plataformas digitales, celebrada como otra muestra del genio creativo del español. Con esta victoria, Carlos Alcaraz avanzó a los Cuartos de Final en Tokio, donde se medirá ante el canadiense Denis Shapovalov.




