
“Vinimos aquí hace cuatro décadas persiguiendo un sueño, pero perdimos la esperanza”, susurra Tanya Jo, una mujer cuyo rostro soporta unas profundas ojeras, mientras sostiene un muñeco con forma de calabaza. Quedan pocas semanas para Halloween y está decorando su casa, situada en Fort Madison, una pequeña localidad del condado de Lee, al sudeste de Iowa. El Estado, famoso por sus extensas praderas de maíz, es uno de los lugares donde la contienda electoral está más reñida para los comicios de medio mandato que se celebran el primer martes de noviembre.







