Después de varios días o semanas, notas que el esmalte comienza a levantarse por los bordes. Tirar de esa pequeña esquina puede parecer la manera más rápida de retirarlo, pero parte del producto aún puede permanecer firmemente adherida a la uña natural.

Por eso, aprender a quitar el esmalte en gel implica, sobre todo, tener paciencia. Las instrucciones varían según el sistema: el método con acetona funciona para productos removibles mediante remojo, mientras que otros requieren un limado específico o una retirada profesional. Ante la duda, consulta las indicaciones del fabricante antes de empezar.

1. No arranques el gel aunque ya esté levantado

Que una esquina se haya desprendido no significa que el resto esté listo para salir. Al tirar del recubrimiento aún adherido, puedes arrancar las capas superficiales de la uña.

La American Academy of Dermatology (AAD) recomienda no despegar ni arrancar el esmalte en gel cuando comienza a desprenderse y evitar utilizar las propias uñas u otras herramientas para retirarlo. Resiste, por tanto, la tentación de seguir tirando de esa pequeña parte levantada.

Descubre: Cómo remover el esmalte de uñas en gel según dermatólogos de la AAD

2. Si el sistema lo requiere, reduce el acabado superficial con cuidado

Algunos productos compatibles con acetona pueden requerir retirar suavemente parte del acabado brillante antes del remojo. Sin embargo, este paso no debe aplicarse automáticamente a cualquier manicura.

Comprueba las instrucciones del producto que llevas. Si indican realizar este procedimiento, trabaja únicamente sobre el recubrimiento. El objetivo no es pulir intensamente, adelgazar la placa ungueal ni seguir limando hasta llegar a la uña natural.

3. Usa algodón con acetona y envuelve cada uña

Para quitar esmalte en gel con acetona, cuando el sistema sea compatible, la AAD propone empapar pequeños algodones, colocarlos sobre cada uña y envolver las puntas de los dedos con papel de aluminio. Así se mantiene el algodón en contacto con el producto y se limita la exposición innecesaria de la piel a la acetona.

No es necesario sumergir toda la mano. La recomendación dermatológica es que las uñas entren en contacto principalmente con la acetona.

4. Dale tiempo al producto antes de intentar retirarlo

Aquí la paciencia marca la diferencia. La AAD utiliza aproximadamente 15 minutos como referencia en su método de retirada, pero el tiempo adecuado puede variar según el producto. Sigue siempre las instrucciones específicas del sistema que utilizaste.

¿La señal más importante? Si, al comprobarlo, el gel continúa firmemente adherido, no intentes compensar la falta de remojo aplicando más fuerza.

5. Retira los restos con suavidad y no los rasques

Una vez que el producto se ha ablandado con el método correspondiente, la retirada no debería convertirse en una batalla contra la uña.

Si quedan zonas adheridas, repite el procedimiento indicado para ese producto en lugar de raspar con fuerza o recurrir a herramientas metálicas sobre la superficie natural. Si, después de seguir correctamente las instrucciones, el gel continúa sin desprenderse, lo más prudente es acudir a un profesional.

Esta precaución es especialmente importante si estás aprendiendo a quitar el esmalte en gel en casa y no sabes cuánto producto queda adherido.

Lee también: 5 signos de alergia al esmalte semipermanente y cómo prevenirlos

6. Hidrata las uñas y cutículas después

La acetona puede favorecer la sequedad. Tras la retirada, la AAD recomienda aplicar un producto hidratante, como vaselina, en las uñas y las cutículas varias veces al día para ayudar a reducir la fragilidad asociada a la sequedad.

Esto no significa que una crema o un aceite pueda reconstruir instantáneamente una uña dañada. Su función en este contexto es aportar hidratación tras el contacto con la acetona.

¿Cuándo es mejor no retirarlo en casa?

Detente si no sabes qué sistema utilizaron, el producto no responde al método de remojo indicado o parece que necesitarías un limado intenso para conseguir retirarlo. También conviene buscar una valoración profesional si hay dolor, inflamación u otra alteración importante alrededor de la uña, sin intentar diagnosticar la causa por tu cuenta.

Saber cómo quitar el esmalte en gel sin dañar las uñas no consiste en encontrar el método más rápido para retirarlo. Si tu producto admite la retirada con acetona, deja que se ablande, evita raspar y cuida la piel después; esto ayuda a reducir el daño asociado a una retirada agresiva. Si sigue adherido, la fuerza no sustituye al tiempo ni al procedimiento adecuado.

The post Esmalte en gel: cómo quitarlo sin raspar ni debilitar las uñas appeared first on Mejor con Salud.