La relación bilateral entre Argentina y Chile sumó un nuevo foco de tensión en torno a la soberanía y explotación comercial de las Islas Malvinas. Ello, luego que el canciller transandino, Pablo Quirno, dijera que el gobierno de Javier Milei monitorea los contactos entre empresarios de las islas y firmas chilenas y advirtiera que “esperamos que cumplan los tratados”.
Quirno envió un mensaje al gobierno de José Antonio Kast tras la reunión de empresarios de las Islas Malvinas en Punta Arenas. “Esperamos que Chile respete esos tratados, como nosotros también los respetamos”, afirmó, al referirse a los acuerdos vigentes entre ambos países y al respaldo chileno al reclamo argentino por la soberanía del archipiélago, indicó el medio argentino Ámbito Financiero.
En declaraciones a Radio La Red, Quirno sostuvo que la relación con la administración chilena es “muy fluida” e “intensa”, y aseguró que existe un compromiso de continuar respetando la posición argentina en los distintos foros internacionales. En ese marco, remarcó que ambos gobiernos acordaron que Chile no brindará apoyo logístico para la explotación de recursos naturales en las islas.
Si bien descartó este martes una ruptura diplomática con Chile tras el inicio de una rueda de negocios entre empresarios de las Islas Malvinas y proveedores de Punta Arenas, Quirno advirtió que el gobierno argentino “monitoreará” la situación y actuará dentro de su espacio jurídico, legal y diplomático si los compromisos firmados entre los presidentes Javier Milei y José Antonio Kast no se respetan.
Al ser consultado sobre si el Punta Arenas Business Showroom podía derivar en una situación “engañosa” para Argentina, dada la participación de proveedores de las petroleras Navitas y Rockhopper (a cargo del megaproyecto petrolero Sea Lion ubicado en la Cuenca Malvinas Norte y que Argentina busca frenar), Quirno realizó una distinción táctica: “Esto que sucede es el intendente (alcalde) de Punta Arenas, en todo caso, no es el gobierno nacional”.
El canciller argentino se aferró a los compromisos asumidos en la reunión del 3 de septiembre entre Milei y Kast. “No tenemos por qué dudar de la palabra y de lo escrito por nuestros gobiernos”, sostuvo, y recordó que en ese encuentro se acordó que “todo lo que sea apoyo logístico para explotación de recursos naturales no se va a hacer desde Chile”.
Asimismo, Quirno reafirmó que la estrategia del gobierno de Milei es “pacífica y diplomática” y que el límite concreto es el apoyo logístico a la explotación de hidrocarburos y recursos naturales. “Vamos a seguir monitoreando la situación”, enfatizó.
El encuentro en Punta Arenas coincide con las gestiones para abrir una ruta marítima comercial directa entre la ciudad chilena y el archipiélago. Según el medio BAE Negocios, la alcaldía de Punta Arenas, encabezada por Claudio Radonich, impulsa un corredor marítimo comercial con Puerto Stanley. La iniciativa prevé que un buque de bandera chilena comience a operar en noviembre para abastecer a las islas, que hoy reciben buena parte de sus mercaderías a través de Montevideo.
Ámbito Financiero destacó que la ruta marítima comercial se encuentra en un territorio cuya soberanía reclama Buenos Aires y cuya administración ejerce Reino Unido. Por eso, se cuestiona la iniciativa y se le reclaman medidas al gobierno nacional.
Pero más allá de escalar el conflicto a nivel diplomático, Infobae destacó que hay malestar por las declaraciones que el ministro de Defensa chileno, Fernando Barros, concedió en una entrevista a Radio Polar de Magallanes en la que, si bien ratificó el apoyo formal de su país al reclamo argentino, señaló: “Chile ha señalado que apoya la pretensión argentina, su reclamo de soberanía sobre las Malvinas o Falkland, pero hay una situación de hecho: un país amigo hace 200 años ejerce soberanía sobre las islas”.
Barros también apuntó contra el Decreto 256 de 2010, la normativa argentina que exige autorización previa para los buques que se dirigen hacia las islas. “Magallanes ha sido afectada negativamente por ciertas políticas que llevan 15 años, que limitan el acceso, la oportunidad de negocios, tanto en el ámbito de bienes y de servicios a ciertas embarcaciones”, sostuvo , y anticipó que “recién ahora va a haber un cambio en esa materia”.
El ministro de Defensa confirmó además, según Infobae, que Chile planea reforzar su presencia militar en la zona austral. Sobre la exploración petrolera, fue cauteloso: reconoció que esa actividad “puede ser un poco más conflictiva”, diferenciándola del comercio de bienes básicos.
Consultado esta vez por Infobae en Vivo sobre las declaraciones de Barros, Quirno sostuvo: “Palabra de presidente mata palabra de ministro. Ya está, se acabó ahí”. Y aclaró que no tiene “ninguna indicación de que no se cumpla” la palabra de Kast.





