La tesis de las funerarias se impone como realidad para los investigadores en el caso Ayotzinapa, con alguna aventura en escenarios conocidos, como la instalación de Barandilla, de la policía de Iguala, lugar del ataque, o la gigantesca telaraña de comunicaciones de la red de posibles perpetradores, además del destino de los celulares de alguno de los 43 estudiantes desaparecidos. En el informe que han presentado este lunes, los encargados de la investigación, Arturo Medina y Mauricio Pazarán, han dado cuenta de las novedades en estos rubros, importantes, sin duda, pero pequeños, si se tiene en cuenta el objetivo: saber qué fue de los muchachos y dónde quedaron.






