Estados Unidos y sus socios de la coalición concluyeron formalmente este miércoles la Operación Inherent Resolve en Irak, misión militar creada para combatir al grupo Estado Islámico (ISIS) en ese país.

El anuncio fue realizado por el Departamento de Guerra de Estados Unidos, que señaló en un comunicado que la medida se concretó de acuerdo “con la declaración conjunta entre Estados Unidos e Irak de septiembre de 2024 y con los intereses nacionales estadounidenses”.

La retirada de las tropas de la base aérea de Erbil “marca la conclusión exitosa de la misión militar que derrotó a ISIS en Irak”, subrayó el organismo.

La organización había llegado a controlar zonas de Irak y Siria y fue responsable de masacres y otros crímenes durante su expansión. El movimiento fue derrotado en 2017 en Irak y en 2019 en Siria, pero las fuerzas de la coalición permanecieron para enfrentar a sus remanentes.

La responsabilidad “recae ahora en el Gobierno de Irak”

Bagdad y Washington acordaron en 2024 poner fin a la misión, y sus soldados comenzaron a retirarse gradualmente de las bases en Irak, con presencia solo en la norteña región autónoma de Kurdistán.

“La responsabilidad principal de abordar los desafíos de seguridad restantes en Irak —incluidos los remanentes del ISIS y las milicias alineadas con Irán que socavan la soberanía iraquí y la estabilidad regional— recae ahora en el Gobierno de Irak”, indicó el portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, en el comunicado.