Una investigación afirma haber encontrado el “punto óptimo” de consumo diario de cereales integrales para reducir varios factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.

El estudio, publicado a mediados de septiembre en el European Heart Journal, es un metaanálisis de 87 ensayos clínicos, los cuales evaluaron los efectos de su ingesta sobre los factores de riesgo de este tipo de afecciones.

Los autores sostienen que su trabajo demuestra que llevar una dieta rica en cereales integrales probablemente prevenga las enfermedades cardíacas al reducir el peso corporal, la presión arterial y los niveles de colesterol y glucosa en sangre.

Fue dirigido por la Dra. Helda Tutunchi, de la Universidad de Ciencias Médicas de Tabriz (Irán).

A través de un comunicado, la científica declaró: “Aunque desde hace tiempo se asocia un mayor consumo de cereales integrales con una mejor salud cardíaca en estudios poblacionales, los ensayos clínicos han arrojado resultados contradictorios”.

“Esto dejaba sin respuesta una cuestión práctica importante: ¿qué cantidad de cereales integrales debería consumir la gente para mejorar significativamente su salud cardiovascular? Para abordar esta cuestión, combinamos y analizamos sistemáticamente todos los ensayos controlados aleatorizados disponibles, con el fin de identificar la cantidad de cereales integrales asociada a los mayores beneficios”.

Este es el “punto óptimo” de consumo de cereales integrales para una mejor salud cardiovascular, según un estudio. Foto: referencial.

Cuál es el “punto óptimo” de consumo de cereales integrales para una mejor salud cardiovascular

La investigación incluyó a más de 6.500 participantes de ensayos realizados en Asia, Europa, Estados Unidos, Canadá, Australia y Brasil.

Los científicos vieron que un mayor consumo de cereales integrales se asoció con una reducción del peso corporal, el perímetro de la cintura y la presión arterial.

También se relacionó con una disminución de los niveles de colesterol total, colesterol LDL (lipoproteínas de baja densidad o colesterol “malo”), triglicéridos, glucosa e interleucina-6 (un marcador de inflamación) en la sangre.

Observaron lo anterior en personas que consumían entre 30 y 40 gramos de cereales integrales al día (peso en seco).

Sin embargo, los mayores beneficios se dieron en quienes ingerían entre 60 y 100 gramos diarios.

La Dra. Tutunchi aseguró que “este es el metaanálisis más extenso y completo realizado hasta la fecha sobre ensayos controlados aleatorizados que examinan la ingesta de cereales integrales y los factores de riesgo cardiovascular”.

“A diferencia de revisiones anteriores, nos centramos específicamente en determinar qué cantidad de cereales integrales es necesario consumir para obtener los mayores beneficios. Asimismo, evaluamos la certeza de la evidencia y encontramos pruebas de alta certeza que respaldan mejoras en diversos parámetros, como el peso corporal, el perímetro de la cintura y el colesterol total”.

Según la investigadora, “la mayoría de los beneficios se producen con ingestas de entre 60 y 100 gramos diarios aproximadamente, situándose en el extremo superior de las recomendaciones dietéticas actuales”.

“Estos resultados no exigen necesariamente cambios drásticos en las directrices vigentes, pero sí respaldan las estrategias de salud pública orientadas a ayudar a la población a incrementar su consumo de cereales integrales y a acercarse a los niveles más altos de las metas actuales”.

Precisó que la mayoría de los ensayos incluidos en el metaanálisis fueron de duración “relativamente breve, con una media de unas ocho semanas”. Por lo tanto, aseguró, no se puede determinar a partir de su investigación si estos beneficios se mantienen a largo plazo.

Junto con ello, “fueron pocos los estudios que evaluaron ingestas muy elevadas de cereales integrales —superiores a 140 gramos diarios—, por lo que los efectos a esos niveles de consumo siguen siendo inciertos”.

No obstante, pese a las limitaciones de la investigación, destacó: “Nuestros hallazgos ofrecen una indicación práctica sobre la cantidad de cereales integrales que podría requerirse para lograr mejoras significativas en los factores de riesgo cardiovascular”.

“Aumentar el consumo de cereales integrales constituye una estrategia dietética relativamente sencilla, accesible y económica que puede complementar otras intervenciones médicas y de estilo de vida”.

Cabe recordar que si tienes dudas sobre tu salud y alimentación, siempre es recomendable consultar con especialistas para evaluar tu caso particular.