Una durísima postura adoptó la dirigencia de Everton de Viña del Mar luego de los incidentes provocados por la hinchada visitante en el Estadio Sausalito, que obligaron a suspender el duelo de ida por la Copa Chile frente a Universidad de Chile.

Pedro Cedillo, vicepresidente del Grupo Pachuca y expresidente del elenco ruletero, apuntó directamente contra la ANFP por la resolución tomada para completar el compromiso y disputar la revancha en el Estadio Nacional.

La determinación del ente rector fijó que este domingo se jueguen los minutos restantes de la ida a puertas cerradas en Ñuñoa, y solo horas más tarde se dispute la vuelta con presencia de 20 mil hinchas universitarios, lo que causó profunda indignación en la dirigencia viñamarina.

“La decisión nos parece completamente impresentable. El mensaje de fondo es que si hay violencia, mientras no se le afecte en su localía a uno de los equipos de gran convocatoria, no pasa nada. Se le premia a la barra visitante con un partido de 20.000 personas cuando debió jugarse sin público o en cancha neutral”, aseveró Cedillo en conversación con La Tercera.

Denuncia de presiones y ventaja deportiva

El directivo fue categórico al denunciar las condiciones en las que se determinó el retorno a la cancha, asegurando que el club se vio acorralado durante las reuniones de coordinación en Quilín.

“Constituye una importante ventaja deportiva para Universidad de Chile. Fuimos a una reunión y nos vimos forzados a aceptar un acuerdo, pues de lo contrario perdíamos los puntos. Creemos que la ANFP privilegió al equipo de mayor convocatoria. Es algo completamente irracional jugar ocho minutos de visita sin público y un segundo partido dos horas y media después con 20.000 hinchas de ellos”, enfatizó.

Junto con asumir el mea culpa que le corresponde a Everton en su rol de organizador del espectáculo en Viña del Mar, Cedillo dio por cerrado el respaldo que le brindaban a la actual conducción del fútbol chileno.

“Hemos apoyado a este directorio pese a que ha habido muchísimos errores de fondo, fracasos en la gestión de selecciones y problemas en el manejo de la liga. Pero creemos que esto ya rebasó el vaso y es completamente inaceptable la postura que asumió la ANFP frente a estos hechos delictivos”, sentenció el directivo.