Rodrigo Robles, gerente general de Everton, dialogó con Los Tenores Mañaneros este viernes y abordó los incidentes ocurridos anoche en el Estadio Sausalito, que obligaron a suspender el partido entre el cuadro viñamarino y Universidad de Chile por la ida de los octavos de final de la Copa Chile.

Desde el elenco ruletero sostienen que la llave debe darse por finalizada y que Everton avance a los cuartos de final, sin disputar el duelo de vuelta programado para este domingo en el Estadio Nacional. El club argumenta que la barra de la U puso en riesgo a jugadores, cuerpos técnicos y asistentes al lanzar bengalas hacia la cancha y las tribunas.

“Esto no tiene que ver con una ventaja deportiva. Pareciera que uno quiere ganar fuera de la cancha, pero no es así. Esto tiene que ver con un tema estrictamente de seguridad”, afirmó Robles en conversación con Los Tenores Mañaneros.

El gerente general de Everton manifestó su preocupación por la posibilidad de que situaciones similares vuelvan a ocurrir en el duelo de vuelta. “Tras lo que ocurrió anoche, no tenemos ninguna seguridad de que no volverá a ocurrir este domingo. Es altamente probable”, señaló.

“Dada la afectación que tuvieron los jugadores de ambos equipos, los cuerpos técnicos y las personas que asistieron al estadio anoche, no nos sentimos con la seguridad de exponer a todo este grupo de profesionales en una instancia como la que viene”, agregó, de cara a la revancha en el Estadio Nacional.

Finalmente, Robles recalcó que debe existir un castigo que permita evitar nuevos episodios de violencia en los estadios. “Tiene que haber una sanción que intente desincentivar a estas personas para que no ocurran agresiones a la cancha y las tribunas”, concluyó.