SEÑOR DIRECTOR:

Agradecemos la respuesta de profesionales de LyD y Escuelas Abiertas a nuestra carta; dialogando se mejoran las leyes. Por lo mismo, aunque les parezca “lamentable”, diferimos del proyecto propuesto, no del problema -relativo al peso del azar y del rendimiento al asignar cupos sobredemandados-. La ministra Arzola tiene mérito en relevarlos hoy pese a ser subestimados antes. Pero disentimos de las soluciones. Porque en base a nuestra evidencia, identificamos mejores caminos de política pública.

Primero, Elección Mutua creará un subsistema, rompiendo el modelo centralizado, con criterios discrecionales de selección, previos al algoritmo. Que el modelo aplique al subconjunto de colegios sobredemandados, no excluye sus efectos sistémicos. La propuesta en referencia (estudio UC) es más sencilla de implementar, reduce discriminación, reconoce el rendimiento académico (en lugar del azar), permite asignar más estudiantes a su escuela preferida y sin aumentar segregación. ¿Por qué optar por una fórmula más ineficiente en trámite en el Senado?

Segundo, concordamos que los colegios requieren mayor adhesión a sus proyectos educativos, pero en equilibrio con preferencias de las familias, para evitar desconfianzas ante criterios de selección no verificables. La Mesa Técnica propuso: más colegios de alta exigencia; mecanismo más vinculante para las familias al aceptar proyecto educativo; modelo de visitas previo a postulación; criterios de priorización elegibles por colegios.

Por cierto, es legítimo que nuestras detractoras apoyen la selección escolar con fondos públicos. Sin embargo, ello es una excentricidad en países OCDE y en Chile generó desintegración y lesionó la libertad de elegir.

Alejandro Carrasco

Gabriel Gutiérrez

Académicos Facultad de Educación UC