Hilaria Arauz trabajó durante una década en la casa de Ana Sol Romero y Douglas. De hecho, se fue con ellos por un año cuando decidieron probar suerte en Estados Unidos.

Su principal tarea era cuidar a las tres niñas del ahora exmatrimonio, especialmente a la menor, a quien dice que crió como si fuera su propia hija.

Por lo mismo, la exasesora del hogar oriunda de Bolivia, conoce de cerca la dinámica familiar que tenían y le causan extrañeza las acusaciones contra el cantante chileno.

Recordemos que en la demanda de divorcio interpuesta por Ana Sol en Miami, la comunicadora acusa a Douglas de haber interrumpido servicios como internet y aire acondicionado en la vivienda familiar, así como de haber dejado de aportar económicamente a los gastos de manutención de las niñas.

Para Hilaria, esto es difícil de creer porque asegura que el músico es “un excelente papá, una excelente persona”. “No tengo nada que decir contra él”, aseguró.

“Ella le bloqueaba las tarjetas”

Y aunque afirmó que tampoco tuvo problemas con la periodista argentina, sí recordó una situación que le llamaba la atención. Y es que, según Arauz, Ana Sol era quien manejaba las finanzas de la casa y cuando había problemas entre ellos, ella bloqueaba las tarjetas del músico.

“La señora Ana Sol siempre cuando había conflicto con don Douglas, ella le bloqueaba las tarjetas. Él no podía sacar plata ni nada, porque ella siempre ha sido la que llevaba las cuentas y todo”, relató.

De hecho, en momentos como esos, Douglas acudía a Hilaria para poder tener efectivo. “Él me decía: ‘Yayita, ¿tiene plata? Yo le decía: ‘¿Cuánto necesita?’. ‘Ya, tanto’“, recordó.

“Así que, digamos, lo que he escuchado, lo que ella anda diciendo, es una cruel mentira. No es por apoyar a don Douglas, pero el tiempo que yo he estado con ellos... nunca don Douglas ha sido lo que se dice”, sentenció.

“Siempre ha dormido hasta las 12”

De la misma forma, Hilaria también recordó el rol de padre que ejercía el cantante en la vida de sus hijas, especialmente cuando eran más pequeñas.

Según la mujer, él siempre se dedicó a ellas y se encargó de cuidarlas, llevarlas al colegio y hasta ayudarlas con las tareas.

“La señora Ana Sol siempre, digamos, ha dormido hasta las 12 o un poquito más del mediodía y don Douglas era el que se encargaba de hacerle la leche a la Ema, cuando estaba chiquitita, de cambiarla, de hacerle el desayuno y todo eso”, sostuvo.

Sobre las discusiones, no recuerda que fueran frente a las niñas, sin embargo, siempre era Romero quien más alzaba la voz. “Cuando había alguna discusión, la que más gritaba ahí era la señora Ana Sol”, afirmó.

De hecho, también relató que en una ocasión, mientras vivían en Chile, la pareja tuvo una fuerte discusión en la que ella terminó prohibiendo a Douglas que viera a sus hijas.

“Él, como siempre ha sido, digamos, bien caballero, bien respetuoso, siempre me llamaba y me decía: ‘Yayita, ¿será que usted puede hablar con Ana Sol para que yo vea a las niñas?’, porque en ese entonces estaban más chiquititas”, relató.

“Entonces, un día le dije: ‘Mire, los problemas que tenga cada quien son problema de cada uno. A los niños uno no los puede meter’… Y de ahí ya la señora me dijo: ‘Ya, puede venir’“, recordó.

El problema de los celos

Uno de los temas más comentados sobre la demanda de divorcio de la pareja fue la acusación de Ana Sol sobre un dispositivo GPS que había encontrado en su auto y que habría sido instalado por Douglas, a raíz de sus celos.

“Eso no lo creo de don Douglas. No lo creo. Y digamos que en los años que yo he estado con ellos... nunca lo vi en esa posición de ser celoso. Bueno, cada uno tiene su... porque hasta yo soy celosa, pero a ese extremo no”, aseguró, agregando que: “ella de ser celosa, es muy celosa”.

“La señora Ana Sol podía salir y podía estar todo el día por la calle, pero él nunca estaba llamándola ni diciéndole dónde estaba ni nada”, añadió.

Hilaria dejó de trabajar con ellos al año de partir a Miami, pues quiso volver para poder estar más cerca de su familia. No obstante, nunca dejó de tener contacto con Douglas.

“Yo no salí, digamos, por la puerta chica. Yo salí por la puerta grande, y como le digo, yo nunca tuve problema con ninguno de los dos”, cerró.