Alrededor de 6 mil trabajadores sindicalizados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se movilizaron este martes en las principales avenidas de la capital para exigir un incremento del 10 por ciento directo al salario base, la restitución de un régimen directo de jubilaciones y pensiones ajeno a las Administradoras de Fondos para el Retiro (Afores), así como un presupuesto en salud equivalente a por lo menos el 7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

El contingente recorrió arterias viales como la calzada Vallejo, avenida de los Insurgentes, Eje 3 Sur y Paseo de la Reforma, afectando la circulación antes de concentrarse frente a las instalaciones centrales del IMSS y el Senado de la República. A través de la lectura del Manifiesto Nacional por la Defensa de la Salud, el Trabajo y la Seguridad Social, los manifestantes expusieron las condiciones operativas y presupuestales que impactan el desempeño laboral y la atención hospitalaria.

En el pliego petitorio, los empleados del organismo demandaron la dotación continua de insumos y equipos, la ampliación de plazas mediante la contratación de más personal médico y operativo, y la revisión de los esquemas de evaluación por productividad que priorizan la cantidad de consultas impartidas por jornada.

De igual manera, el documento solicita la eliminación de las regulaciones internas calificadas por la base trabajadora como "ley mordaza", las cuales restringen la libertad de expresión del personal, al tiempo que pide modificaciones a la Ley del Seguro Social con la finalidad de asegurar la sustentabilidad financiera de la institución en el largo plazo.

A la jornada de protesta se sumaron diversas agrupaciones civiles y sindicales en respaldo a las demandas del sector salud, entre las que destacaron ex trabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LyFC), el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Universidad Autónoma Metropolitana (SITUAM), la organización Vivienda y Libertad para Todos A.C. y el Frente Inclusivo Popular.