Universidad Católica ha sido uno de los equipos más afectados por las lesiones durante la presente temporada. En las últimas horas, Bernardo Cerezo fue sometido a una meniscectomía parcial artroscópica medial de la rodilla derecha, convirtiéndose en el octavo jugador cruzado en ser operado en lo que va del año.

La lista de bajas en el elenco precordillerano ya asciende a 15 jugadores y uno de los focos de atención ha estado puesto en la cancha del Claro Arena, cuyo césped sintético ha sido señalado como un posible causante en algunas de estas lesiones.

Al respecto, Daniela Cuadra, directora médica de la Clínica CRL y quien trabajó en la Federación Andaluza de Fútbol, conversó con ADN Deportes y abordó el eventual vínculo que puede tener la superficie del renovado recinto de San Carlos de Apoquindo con las numerosas lesiones que han golpeado al plantel de la UC.

“El pasto sintético permite que se pueda practicar deporte durante casi todo el año y tiene algunas ventajas, pero también tiene algunas características que pueden hacer que aumenten las lesiones, tanto por la fricción como por la superficie”, afirmó.

En esa línea, la especialista en medicina deportiva apuntó que “las lesiones frecuentes dependen del deporte. Podemos encontrar que hay esguinces de tobillo, lesiones musculares o desgarros, molestias en la rodilla o lesiones directamente en la rodilla por los giros y los cambios de dirección”.

“En el fútbol, por ejemplo, los movimientos de aceleración y freno y los cambios de dirección son los que muchas veces someten al tobillo y a la rodilla a mucha exigencia y pueden aparecer lesiones más frecuentemente”, agregó.

Finalmente, Cuadra hizo hincapié en que no se puede atribuir directamente la aparición de lesiones a la cancha del Claro Arena. “No hay que decir que jugar en pasto sintético es malo o produce lesiones, sino que depende de otros factores. Como el estado de la superficie, el calzado, el tipo de entrenamiento y los antecedentes de las lesiones previas que tenga el deportista”, concluyó.