Las intensas precipitaciones que afectaron a la Región Metropolitana dejaron en evidencia las dificultades para comunicar oportunamente los riesgos a la ciudadanía frente a una emergencia.

En conversación con La Prueba de ADN, Magdalena Rodrigan, periodista y experta en gestión de riesgos de desastres, cuestionó la coordinación de las autoridades y las limitaciones que tiene el Sistema de Alerta de Emergencia (SAE).

En ese sentido, la especialista sostuvo que la comunicación de riesgo no debe limitarse a informar sobre un fenómeno, sino que también debe indicar a la población dónde resguardarse, por qué sectores evacuar y cuáles son las zonas seguras disponibles.

“Está completamente obsoleto el sistema que tenemos hoy día en Chile”, afirmó, al explicar que el mecanismo fue desarrollado en 2011 y comenzó a operar en 2014, después del terremoto del 27 de febrero de 2010.

Según detalló, los mensajes tienen un límite de 90 caracteres y el sistema requiere mejoras tanto en la extensión de las comunicaciones como en la delimitación de las zonas donde se emiten las alertas.

Además, recordó que durante 2025 se contemplaron recursos presupuestarios para avanzar en su modernización, aunque manifestó desconocer el estado de esas gestiones. “Se esperaba que para este año 2026 tuviéramos un nuevo sistema”, señaló.

Experta llama a mejorar la información oficial de las alertas

Rodrigan planteó que las alertas deberían entregar instrucciones concretas sobre cómo actuar ante situaciones de riesgo, además de informar sobre la amenaza existente. También propuso complementar los mensajes a celulares con comunicaciones por radio y televisión.

Finalmente, cuestionó la existencia de múltiples vocerías durante las emergencias y sostuvo que al Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) debería centralizar la información oficial, mientras las demás autoridades replican sus mensajes para evitar confusiones.