En la Unidad Habitacional Lomas Estrella, en Iztapalapa, no sólo los vecinos tienen que pagarle a los extorsionadores para que no les maltraten los autos o afecten a sus familias, sino que también ese grupo delictivo se apropió de los locales comerciales que antes pertenecían a la unidad y cobra cuotas a repartidores de Uber Eats.

Excélsior publicó ayer que alrededor de 20 familias fueron desplazadas de la Unidad Habitacional Lomas Estrella, al ver que el CAUHLE cobraba cuotas semanales para no dañar los autos de las familias y para no hacerle nada a sus integrantes.

Al respecto, uno de los habitantes de la unidad narró que ahora ni los repartidores que llegan a entregar productos o comida, incluidos los de Uber Eats, se salvan de dar una “cooperación” para entrar.

A los repartidores que llegan a entregar comida o pedidos les piden su cuota a la entrada, se tienen que caer con 50 pesos o más, si no, no los dejan entrar, tienen vigilantes por todos lados”, afirmó.

Y detalló que si el repartidor se niega a pagar, entonces los del comité se la cobran al vecino que haya solicitado el pedido. Este diario consultó a Uber Eats sobre el tema y la empresa señaló que no se pronunciaría sobre el asunto.

Locales tomados

“En 1990 los de Fovissste entregaron un conjunto de seis locales que están frente a la Unidad Habitacional a la administración de la unidad y le llamaron módulo social. Aunque están afuera, pertenecían a la unidad”, narró uno de los vecinos que pidió el anonimato.

El objetivo de entregar ese “módulo social” de locales comerciales a la administración era que al cobrar las rentas de los locales tuvieran fondos para solventar gastos de la unidad.

La administración se encargó de esos locales comerciales desde 1990, hasta hace un año y medio que un grupo armado con palos y armas blancas, llegó a apropiarse de los locales.

Son seis locales, uno era una cremería, otro tortillería, una tienda de abarrotes, pero este grupo armado —Comité Armado de la Unidad Habitacional Lomas Estrella (CAUHLE)— llegó apropiarse de ellos”.

Las amenazas son frecuentes

Excélsior dio a conocer ayer que los vecinos que se han negado a pagar las cuotas a este comité han sido amenazados, golpeados, e incluso a uno de ellos le pusieron una corona fúnebre frente a su casa con cuatro balas.

Y los habitantes de la unidad narraron a que las formas de hostigamiento a los vecinos se siguen ampliando “les están dejando notas amenazantes en el auto y hasta les embarran caca en el parabrisas y el picaporte” a quienes se niegan a pagar.

Por “protección” de los autos les cobran a los vecinos entre 300, mil pesos o hasta 5 mil a la semana dependiendo el modelo del auto y por no hacerle nada a las familias las cuotas van de los 300 pesos hasta varios miles de pesos semanales, de acuerdo a los ingresos de la familia.

Ante esta realidad apabullante que enfrentan los vecinos de la Unidad Habitacional Lomas Estrella, presentaron un oficio solicitando ayuda a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la respuesta fue que llamaran al 911 o usaran la aplicación “Mi Policía”, sin embargo afirman que las patrullas no entran por temor al grupo armado.

Por otro lado, la SSC informó a éste diario que “el área de inteligencia ha visitado la zona para seguimiento. También buscando un contacto para mayor atención”.

Y la alcaldía Iztapalapa, que encabeza Aleida Alavez, expuso que “el caso está con las autoridades competentes. Por ser propiedad privada, las autoridades de seguridad no pueden ingresar sin autorización, por lo que se establecieron rondines en los alrededores”.