SEÑOR DIRECTOR:

Ser profesor en Chile es para valientes. Es insistir en educar cuando la sociedad parece olvidar quién es el profesor. ¿Qué tan feliz puede ser este día para quienes cada día estamos en un aula donde el respeto por la autoridad docente parece estar en retirada, la burocracia consume el tiempo de enseñar y el respaldo a nuestra labor muchas veces escasea?

Este 16 de octubre, más que felicitaciones, necesitamos recuperar el respeto por nuestra profesión y la autoridad pedagógica. Porque la vocación nos hace perseverar, pero no puede ser la excusa para normalizar el desgaste y la falta de apoyo.

Quizás, antes de desearnos un feliz día, Chile debería preguntarse qué está haciendo para que ser profesor vuelva a ser motivo de orgullo.

Mirtha Encina Ovalle

Profesora de Educación General Básica