En un trabajo colaborativo, la Fiscalía Regional Metropolitana Sur y la Brigada Antinarcóticos (Briant) de la Policía de Investigaciones de Chile (PDI), lograron desarticular la primera célula de la organización criminal brasileña Primer Comando de la Capital (PCC) instalada en Chile.
A través de diversas diligencias, se logró la detención de 20 personas, 13 de ellas fueron detenidas en centros penitenciarios, cinco en sus domicilios a través de órdenes de allanamiento y dos en actos de flagrancia, puesto que portaban ciertos elementos constitutivos de delito como drogas o armas, al momento de su captura.
El prefecto inspector Erick Menay, jefe nacional contra el Crimen Organizado de la PDI, aseguró que esta investigación forma parte de “un procedimiento histórico”.
En detalle, señaló que el proceso investigativo se ha llevado adelante por más de dos años, lo que permitió detectar “de una manera anticipada las maniobras de reclutamiento, de iniciación y de bautizo que estaba gestionando el Primer Comando de la Capital de Brasil”.
En ese sentido, destacó que “las maniobras investigativas orientadas a una eficacia de persecución penal, permiten cercenar la probabilidad y posibilidad que este grupo se hubiese instalado y hubiese cometido los atroces delitos que comete en la región”.
El fiscal regional metropolitano Sur, Héctor Barros, aseguró que desde 2022 se está investigando la instalación de esta organización en el país, “por lo tanto, es un trabajo que ha significado una serie de inversión de recursos y de tiempo”.
“Lo que nosotros hemos desarticulado el día de hoy es una estructura que ya estaba empezando su funcionamiento, que estaba involucrada en algunos delitos”, sostuvo.
Además, el fiscal destacó que la captura de los individuos fue posible gracias a la colaboración internacional.
En esa línea, resaltó el rápido actuar de los equipos investigativos. “Quizás si no nos hubiésemos percatado de esto ahora habríamos tenido un nuevo flagelo, como nos ocurrió con el Tren de Aragua”.
“Hemos decidido operar antes que estas estructuras se asienten en el país y que ya no sean controlables por los organismos de seguridad pública”, destacó.
Las últimas diligencias del caso se desarrollaron a través de la operación Sintonía 1533. En dicho procedimiento, se analizaron comunicaciones y cruces de información policial, se realizaron allanamientos en tres regiones del país realizando entradas y registros en 24 domicilios, donde se logró la detención de cinco sujetos, además, se allanaron cerca de nueve centros penitenciarios.
El próximo jueves 1 de octubre se efectuará la audiencia de formalización para los imputados.
“Luz de alerta”
Frente al mega operativo, el ministro de Seguridad, Martín Arrau, destacó las labores de la Fiscalía y la policía civil, indicando que esta es una nueva advertencia sobre las implicancias del crimen organizado.
“Esto nos permite poner nuevamente una luz de alerta. Cuando hablamos de crímenes organizados, de bandas internacionales, hay ciertas personas que están en una especie de negacionismo. De esto estamos hablando. No confundir ciertos delitos comunes y cosas que suceden en nuestro país, pero también está la tentación de llamar a todo crimen organizado. Lo que vemos acá es la desarticulación de una primera célula del PCC en nuestro país. Y demuestra la presencia de esta, y tal como ya se ha demostrado en los hechos, con la violencia y múltiples casos de otras bandas de crimen organizado internacional en nuestro país. Chile creyó durante muchas décadas que éramos inmunes, pero nuestro país opera el crimen organizado internacional”, sostuvo el secretario de Estado.
En el mismo sentido, hizo un llamado a quienes aún niegan este tipo de situaciones a “poner todas las herramientas posibles sobre la mesa para que nuestro país, el Ministerio Público, las policías y el sistema general puedan enfrentarse de mejor manera -en un Estado que típicamente ha estado desorganizado frente a este crimen organizado-, con todas las herramientas también de cooperación internacional para avanzar más rápidamente en frenar esta amenaza atenta contra la libertad, contra la estabilidad y la seguridad de toda la región”.





