“¿Es posible que una contienda presidencial termine en la primera vuelta?”, se preguntaba el viernes el medio brasileño G1 de Globo. En momentos en que las encuestas apostaban a un virtual empate técnico entre Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro en los elecciones de este domingo, prácticamente nadie tenía entre sus cálculos en ese momento una definición sin balotaje. Numéricamente, según los expertos, era imposible.
Pero el inicio del escrutinio, a partir del cierre de las urnas a las 17.00 este domingo, hizo más presente que nunca la pregunta de G1. Con el 17,22% de las urnas escrutadas, el senador del Partido Liberal (PL) e hijo del expresidente Jair Bolsonaro se acercaba a lograr la elección directa en primera vuelta en las elecciones, ya que obtenía el 51,22% de votos. En tanto, Lula, su rival y presidente saliente, sumaba un 40,66% de los sufragios.
La segunda vuelta solo se celebra si nadie obtiene la mayoría absoluta en la primera. Para ganar en la primera votación, un candidato necesita más de la mitad de los votos válidos, es decir, superar el 50%. El cálculo tiene en cuenta únicamente los votos válidos, lo que modifica el cálculo. Los votos en blanco y nulos quedan excluidos de la suma utilizada para determinar si alguien ha alcanzado la mayoría absoluta, tal como establece la normativa electoral, apuntó el medio UOL.
Desde la redemocratización, Fernando Henrique Cardoso fue el único presidente elegido dos veces en la primera vuelta. En 1994 obtuvo cerca del 54% de los votos válidos y, en 1998, fue reelegido también en la primera vuelta, con el 53%. Desde 2002, todas las elecciones presidenciales en Brasil se han decidido en segunda vuelta, destacó G1.
Aliados de Lula expresaron reservadamente al diario Folha de Sao Paulo su “inquietud” ante las perspectivas del escrutinio. Algunos veían incluso el riesgo de que el candidato del PT fuera derrotado en la primera vuelta, indicó el periódico.
Pero cuando el escrutinio alcanzó el 99,91%, Flávio cayó al 47,05%, mientras que Lula subió al 45,14%. Por detrás de ambos candidatos, aparecían el psiquiatra y escritor Augusto Cury (2,89%), el agitador ultra Renan Santos (2,24%) y el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado (2,18%).
La participación alcanzaba el 78,92%, según los datos oficiales de ese boletín, que reflejaba un 1,84% de votos en blanco y un 2,93% de votos nulos.
En medio de la incertidumbre, Folha de Sao Paulo proyectó que Flávio Bolsonaro (45) y Lula (80) están en la segunda vuelta del 25 del octubre. “El desempeño del senador fluminense siguió la ola bolsonarista que se perfila, con victorias a nivel estatal y en el Senado que sugieren un dominio del PL y sus aliados. La encuesta más reciente de Datafolha, realizada la víspera, ya indicaba un ascenso de dos puntos, dentro del margen de error”, señaló el periódico.
Presidente Lula se pronuncia após o 1º turno das eleições https://t.co/IWFJXh5xtk
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“Peor aún para Lula: aunque el candidato del PT seguía liderando numéricamente, ahora afrontará una tarea muy difícil frente al hijo de su predecesor -quien cumple una condena de 27 años y tres meses de prisión por intentar dar un golpe de Estado al no aceptar su derrota ante Lula en 2022-, a quien este designó como su sucesor en las urnas para finales de 2025”, agregó.
Según Folha, en los planes del Partido de los Trabajadores (PT), el presidente necesitaba una ventaja de algunos puntos para partir desde una “posición más cómoda” en la segunda vuelta. “Quedar tan rezagado no estaba previsto ni siquiera en las proyecciones más optimistas de los adversarios; la fuerza del nombre del PL en el Sudeste resultó sorprendente. En el resultado influyen, además de la evidente ola a favor de Flávio, factores que aún deben analizarse, como la abstención en grupos específicos. Sin embargo, el voto de derecha para el Congreso -que ya se perfilaba en las encuestas- resultó ser un indicador contundente”, explicó.
El presidente nacional del PT, Edinho Silva, ya ha afirmado que pretende contactar a los dirigentes de formaciones críticas a Lula como el presidente del PSD, Gilberto Kassab, candidato a vice en la fórmula de Ronaldo Caiado, para negociar un acuerdo.
Los miembros del PT reconocen la dificultad de obtener apoyos formales de dichos partidos, pero buscan atraer a líderes regionales o garantizar la neutralidad de las organizaciones políticas. En la primera vuelta, la coalición de Lula contó con seis partidos, todos de izquierda, recordó UOL.
“El resultado a menudo es inesperado; nunca se consigue todo lo que uno quería. Confieso que estaba convencido de que iba a ganar las elecciones en primera vuelta”, dijo Lula tras conocerse los resultados.
"Está decretado o fim da era do PT", diz Flávio Bolsonaro em primeiro discurso após o primeiro turno.
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El petista dijo que Flávio tiene un “pasado tenebroso” y que la segunda vuelta será la “prueba de fuego”. “Mañana comienza una nueva campaña (...) El partido va a comenzar. Estamos en la prórroga. En la prórroga, vamos a convencer al pueblo brasileño de la importancia de continuar con el proyecto”, afirmó.
Su rival, en tanto, declaró que ahora es “el fin de la era del PT”. “Faltó muy poco (para ganar en la primera vuelta). Me alegró la cantidad de brasileños que acudieron a las urnas. Es el fin de la era del PT; el cambio en el país está decretado”, añadió Flávio Bolsonaro.
El senador del PL se imponía en la primera parte del conteo de votos de las elecciones presidenciales, tal como lo hizo su padre, Jair Bolsonaro, en la primera vuelta de 2022, recordó CNN. En ese escrutinio, el candidato del Partido Liberal lideraba impulsado por los votos del sur, pero luego Lula pasó al primer puesto cuando el conteo iba en torno al 70%, cerca de las 20.00. Sin embargo, Bolsonaro padre solo alcanzó una ventaja de hasta seis puntos, que luego fue achicándose. Al final, Lula lideró la primera vuelta por unos cinco puntos de ventaja.
Esta vez, el primogénito del expresidente alcanzó más de 10 puntos de diferencia cuando el conteo iba en 25%. Con el 35% de escrutinio, todavía llevaba más del 50%, mientras que Lula alcanzaba el 41% y necesitaba que su bastión del Nordeste le otorgara un fuerte respaldo para lograr revertir el escenario. Los primeros resultados provenían en gran parte del sur de Brasil, un bastión de Bolsonaro, donde el conteo suele avanzar más rápido que en otras regiones. En Paraná, por ejemplo, ya se había escrutado el 28,52% de las urnas, mientras que la mayoría de los estados del Nordeste, principal base electoral de Lula, aún no superaba el 10%.
La diferencia entre Flávio y Lula es la menor de la historia en la primera vuelta de una elección presidencial desde la redemocratización, señaló Folha. El récord anterior era de 2022, cuando Lula obtuvo el 48,43% de los votos válidos y Jair Bolsonaro el 43,2%, una diferencia de 5,23 puntos porcentuales. En 2026, el margen se situó en dos puntos porcentuales.
“Brasil necesita cambio”
Con una camisa amarilla clara, un adhesivo con el número 22 pegado en el pecho y rodeado de cámaras y teléfonos, Flávio Bolsonaro llegó este domingo a la escuela municipal Barão Homem de Mello, ubicada en el barrio de Vila Isabel de Río de Janeiro, para emitir su voto en las elecciones presidenciales de Brasil.
El senador y principal candidato opositor sufragó acompañado por su esposa, Fernanda Bolsonaro. Fue el primer aspirante a la Presidencia en votar, unos 20 minutos después del inicio de la jornada electoral, fijado a las 08.00.
Tras depositar su voto, Bolsonaro aseguró que espera que las urnas marquen un giro respecto del gobierno de Lula. “Espero que Brasil dé un voto de protesta contra la era de atraso”, sostuvo ante la prensa. El hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro afirmó además que ve posibilidades de imponerse en primera vuelta y aludió a lo que describió como un “movimiento muy claro” de crecimiento en las encuestas de intención de voto. “Brasil necesita cambio”, afirmó.

La última encuesta de Datafolha, divulgada durante la noche del sábado, situaba al Presidente Lula con un 45% de intención de voto, frente al 42% de Flávio Bolsonaro.
Lula, por su parte, emitió su voto alrededor de las 9.15 horas en la escuela estatal João Fimino de Sao Paulo, acompañado por el vicepresidente Geraldo Alckmin. Tras sufragar, el candidato del Partido de los Trabajadores (PT) sostuvo que la jornada representa una instancia para definir el rumbo del país.
“Hoy es un día de orgullo para Brasil. Creo que hoy vamos a escribir una nueva página en la historia de este país. Hoy el pueblo tomará una decisión al elegir diputados estatales, diputados federales y senadores, y al elegir a los representantes de los poderes de la República”, señaló.
Lula afirmó que en las elecciones se enfrentaban distintas visiones sobre el futuro de Brasil. “En realidad, lo que está en juego es la definición de un proyecto de país. El pueblo tendrá que elegir entre el fortalecimiento del régimen democrático y la barbarie, entre el positivismo y el negacionismo, entre el desarrollo y el atraso, entre el crecimiento económico y el retroceso”, sostuvo.
El mandatario agregó que “el pueblo es soberano” y aseguró que el resultado que determine la ciudadanía será respetado. “El resultado que decida el pueblo será acatado por los 215 millones de brasileños”, afirmó.
Pero el hermano de Flávio Bolsonaro, Eduardo, insinuó sin pruebas que el Supremo Tribunal Federal (STF) podría cancelar las elecciones en Brasil si su hermano, Flávio, no gana en la primera vuelta. Al referirse a las elecciones de 2024 en Rumania, Eduardo dijo: “Quien quedó en primer lugar (en la primera vuelta) fue el candidato nacionalista de derecha Calin Georgescu. Sin embargo, dos días antes de la segunda vuelta, ¿sabe lo que hizo el Tribunal Supremo de Rumania? Canceló la elección”, afirmó. “¿Y sabe cuál fue el motivo, la excusa que utilizaron? Interferencia extranjera. Quien sea inteligente sabrá conectar los puntos”, afirmó el exdiputado, que reside en EE.UU. desde febrero de 2025 y fue destituido de su cargo por exceso de ausencias en la Cámara.
“Tres semanas en manos del enemigo es mucho tiempo”, concluyó Eduardo, en referencia al tiempo transcurrido entre las dos votaciones en Brasil, en alusión al balotaje previsto para el 25 de octubre.
Según el Instituto Democracia em Xeque, que monitorea los ataques al régimen democrático brasileño, el bolsonarismo “comenzó a explotar una nueva teoría conspirativa” sobre una supuesta intervención del STF en el resultado de las elecciones. “Sin embargo, esta hipótesis presenta menos pruebas concretas que la posibilidad de injerencia extranjera, un riesgo conocido y basado en evidencias mucho más sólidas”, consignó Folha de Sao Paulo.
La Agencia Brasileña de Inteligencia (Abin), ya anticipó el riesgo crítico de una interferencia electoral por parte de EE.UU., en un informe enviado al gobierno y al Tribunal Electoral, según el diario paulista. También el Instituto Vladimir Herzog, organización en pro de la democracia y los derechos humanos, envió cartas de alerta a las autoridades en Brasilia y al secretario general de la ONU, António Guterres, apuntó la cadena alemana Deutsche Welle.
“Si la segunda vuelta de las elecciones brasileñas resulta reñida y Lula gana por un margen estrecho, es probable que Trump no reconozca los resultados o insista en que el ganador fue Flávio Bolsonaro”, comentó recientemente a La Tercera James N. Green, profesor emérito de Historia y Cultura Brasileña en la Universidad de Brown.
France 24 informó este domingo que la Policía Federal de Brasil y la Fiscalía General abrieron un procedimiento preliminar para indagar la presunta inyección de fondos por parte del gobierno de Donald Trump a organizaciones opositoras.
El ministro de Justicia y Seguridad Pública de Brasil, Wellington Lima e Silva, afirmó que solo un análisis técnico de la Policía Federal permitirá descartar una posible injerencia externa en las elecciones de este año, según publicó Folha de Sao Paulo. Sus declaraciones se produjeron después de que el presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Nunes Marques, señalara que, hasta el momento, no hay pruebas de injerencia extranjera en el proceso electoral.
Wow!
— Jason Miller (@JasonMiller) October 4, 2026
What an amazing performance by @FlavioBolsonaro thus far.
Nobody, and I mean nobody, expected Flavio to lead by this much in the first round... 🇧🇷 https://t.co/6yoh2xD6iY
El exportavoz de Trump, Jason Miller, celebró el desempeño electoral del hijo de Jair Bolsonaro. “¡Wow! Qué actuación tan increíble la de Flávio Bolsonaro hasta ahora. Nadie, y quiero decir nadie, esperaba que Flávio llevara tanta ventaja en la primera vuelta", escribió en X.
A Miller se sumaron presidentes de derecha de la región. “La libertad avanza en Brasil. Felicitaciones querido amigo Flávio Bolsonaro por esta histórica elección ante el comunista de Lula”, escribió el presidente argentino, Javier Milei, ante el resultado del candidato opositor.
LA LIBERTAD AVANZA EN BRASIL
— Javier Milei (@JMilei) October 5, 2026
Felicitaciones querido amigo @FlavioBolsonaro, por esta histórica elección ante el comunista de Lula.
El continente americano es de ciudadanos que quieren vivir en libertad.
Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina… pic.twitter.com/JvnpGg7uiu
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, también saludó en un mensaje en X al candidato Flávio Bolsonaro, su aliado ideológico. “Hoy mi corazón está con Brasil, que Dios se apiade del hermano país como lo hizo con Colombia. El verdadero cambio es derrotar a la izquierda”, expresó el mandatario ultraderechista. “Un gran abrazo, amigo Flávio Bolsonaro”, agregó en portugués.
Hoy mi corazón está con Brasil, que Dios se apiade del hermano país como lo hizo con Colombia. El verdadero cambio es derrotar a la izquierda. 🇧🇷
— Abelardo De La Espriella (@ABDELAESPRIELLA) October 4, 2026
Um grande abraço, amigo @FlavioBolsonaro
¡Firme por la Patria!
¡Que viva Cristo Rey!
(A.D.L.E) 🇨🇴 🐅
Más allá de la disputa presidencial, la derecha obtuvo este domingo una serie de victorias en gobernaciones y bancas del Senado que reconfiguran el mapa político de Brasil. De los al menos 13 gobernadores elegidos en primera vuelta, 11 pertenecen a partidos de derecha o centroderecha, cinco de ellos del Partido Liberal (PL), la agrupación de Bolsonaro.
En el Senado, donde no hay segunda vuelta y en cada estado y el Distrito Federal resultan elegidos los dos candidatos más votados, el PL conquistó al menos 16 de las 54 bancas en disputa, según resultados parciales. Con eso, el partido de Bolsonaro tendrá al menos 25 senadores a partir de 2027 y se consolidará como la mayor bancada de la Cámara alta. Entre las derrotas de la izquierda figura la de Gleisi Hoffmann, expresidenta del Partido de los Trabajadores, que no logró una banca por Paraná.
“Aun con una hipotética victoria de Lula, el resultado anticipa un Congreso más hostil para el gobierno y muestra que la ola de derecha ya se hace sentir en Brasil”, destacó CNN.




