Martina y Florencia Araneda Vacarezza se sinceraron sobre algunos de sus anhelos personales y, particularmente una de ellas, se refirió a su presente sentimental, el que le habría provocado un giro en sus planes laborales.

En su podcast Entre nosotras (Tenemos que hablar), las retoñas de Rafael Araneda y Marcela Vacarezza se preguntaron si “¿sobreviviríamos a un reality?”, y de inmediato la menor, Martina, de 22 años, “declaró que yo no sobrevivo”.

Ante esa reacción, la mayor, Florencia, le sacó en cara: “No seas chanta, porque toda la vida has dicho que te mueres de ganas de ir a un reality”.

Y en efecto había sido así; por ejemplo, en el 2024, en conversación con la mismísima Pamela Díaz declaró que tenía el anhelo de entrar a un formato de telerrealidad, pero que sus papás no la respaldaban: “No me dejan, el pituto no está de acuerdo”, admitió.

Las hermanas Araneda Vacarezza se sinceraron entre sí.

El presente de Martina

Ahora, Martina actualizó:

Martina: Sí, muero de ganas de ir a un reality, pero es como un sueño frustado, tanto por mí y por la familia.

Florencia: ¿Por qué “por mí y la familia”?

Martina: Porque mis papás no quieren, y estoy de acuerdo con sus argumentos, y yo también hoy estoy feliz en una relación... ¿pa´qué me voy a ir a meter?

Hay que recordar que la joven lleva dos años emparejada con un muchacho llamado Joaquín Martínez, con quien de hecho estuvo de “aniversario” durante septiembre pasado.

Florencia: ¿Pero entrarías igual? O sea, ahora acabas de decir que no, pero hace un año te preguntaban y decías que sí, ¿es porque los papás no te lo bancaron o qué?

Martina: No, y porque hoy estoy feliz en una relación y digo “¿para qué?”. Tal vez si el día de mañana esta relación no funciona, que no va a ser así...

Florencia: Las obligaciones de pedirle matrimonio a la Martina están avanzando muy rápido.

Martina: No es una obligación, es un compromiso; pero, volviendo a nuestro tema, no entendería meterme si estoy bien como ahora: feliz con mi pareja y con todo. Aunque no sea de amor (el encierro), igual no vería a la persona, o hay una edición en que puedes decir algo y te lo corten mal.