El ansiado regreso de la Fórmula 1 al continente africano está cerca de convertirse en una realidad según reportan diversos medios europeos quienes señalan que, la categoría reina, está cerca de cerrar un acuerdo que se anunciaría en las próximas semanas con Ruanda como la sede, dejando fuera a Sudáfrica que se había mencionado como una fuerte alternativa para el retorno.

Las gestiones encabezadas por el presidente ruandés, Paul Kagame, rinden frutos luego de años de acercamientos con la cúpula del automovilismo. Tras albergar la Asamblea General de la FIA en Kigali durante 2024 y asistir al GP de Azerbaiyán, Kagame mantuvo un diálogo constante con Stefano Domenicali, CEO de la F1, y Mohammed Ben Sulayem, presidente del organismo rector, para consolidar la candidatura.

Para cumplir con las exigencias del campeonato, Ruanda construirá un autódromo permanente a 40 kilómetros de la capital, Kigali, en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Bugesera. El diseño del complejo estará a cargo de WurzDesign, firma perteneciente al expiloto de F1 Alexander Wurz, en colaboración con Tilke Engineering.

La situación no es del todo bien vista debido a que, grupos de derechos humanos, consideran que la Fórmula 1 estaría dando el visto bueno a un país donde la democracia parece estar en entredicho con el gobierno del Frente Político Ruandés que gobierna esa nación de forma ininterrumpida desde 1994, además de su intervención en el conflicto del Congo.

La F1 no ha visitado África desde el Gran Premio de Sudáfrica de 1993 en el trazado de Kyalami, el mismo que buscaba regresar al calendario pero, cuyo proyecto, no fructificó en los últimos años.

Aún no está claro qué espacio ocupará la carrera en el calendario. El actual Acuerdo de la Concordia limita el número de competencias por temporada a solo 24 citas anuales, por lo que alguna de las carreras actuales tendría que dejar su espacio o entrar en el sistema de rotación que ha propuesto la F1 a pistas como Spa Francorchamps en Bélgica y Barcelona en España.