El movimiento estudiantil que se inició a mediados de septiembre en Francia para reclamar más recursos para la educación entra en su tercera semana de protestas y ya se ha convertido en la mayor movilización de alumnos del país en décadas. Este lunes, a pesar de que el Gobierno decidió cerrar centenares de institutos para evitar nuevos episodios de violencia, más de medio millar de centros fueron bloqueados en el país, la víspera de una gran manifestación a la que se han sumado varios sindicatos y partidos de izquierda.

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