Las autoridades de Texas informaron que evitaron un presunto ataque contra el Capitolio estatal tras recibir información considerada confiable sobre una persona que supuestamente planeaba cometer un acto violento contra el inmueble a inicios de octubre.

De acuerdo con un comunicado del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS), la alerta fue recibida durante la noche del 29 de septiembre de 2026. A partir de esa información, agentes de la División de Investigaciones Criminales iniciaron una operación conjunta con el FBI y corporaciones locales para localizar al sospechoso.

Las investigaciones derivaron en la detención de Benny Caldera Jr., de 40 años, quien fue arrestado alrededor de las 3:00 de la madrugada del 30 de septiembre por un equipo táctico SWAT en su domicilio ubicado en la ciudad de Converse.

Según las autoridades, el hombre fue trasladado inicialmente a la cárcel del condado de Bexar y acusado por el delito grave de amenaza terrorista contra un funcionario público. Posteriormente obtuvo su libertad tras pagar una fianza fijada en 75 mil dólares.

La declaración jurada utilizada para solicitar la orden de arresto señala que los investigadores entrevistaron a una persona cercana al sospechoso, quien aseguró haber escuchado amenazas directas relacionadas con un ataque al Capitolio de Texas.

De acuerdo con los documentos judiciales, el testigo declaró que Caldera le dijo: “Te quiero, si no me vuelves a ver”, antes de expresarle que se dirigiría al Capitolio y abriría fuego.

La misma declaración señala que el sospechoso manifestó inconformidad con el Comité Americano-Israelí de Asuntos Públicos (AIPAC) y realizó comentarios violentos en contra de esa organización.

El DPS informó que notificó de la amenaza a legisladores estatales y autoridades relacionadas con la seguridad del complejo gubernamental.

A pesar de la investigación y el operativo, el edificio del Capitolio de Texas mantuvo sus actividades y horarios habituales.

No obstante, las autoridades indicaron que se mantendrá una presencia reforzada de personal de seguridad para proteger a trabajadores, visitantes y funcionarios públicos mientras continúan las indagatorias.