La sanción de la Premier League a Manchester City ha escalado a nivel de gobierno y cancillerías. A la espera de la resolución después de que el cuadro inglés apelara, los dueños de los Ciudadanos han amenazado directamente a las autoridades británicas.

En ese escenario, el Gobierno de Emiratos Árabes Unidos, propietario del 82% del paquete accionario de la institución advirtió con reducir la inversión en el Reino Unido en función de lo severa que sea la sanción que reciba la escuadra mancuniana, encontrada culpable en relación con las irregularidades financieras.

La sanción que la comisión independiente decida y que puede ir desde la multa económica hasta la pérdida de puntos, títulos, descenso o incluso expulsión del fútbol profesional.

De acuerdo con el sitio del medio económico Bloomberg, mandatarios de Abu Dhabi advirtieron al gobierno británico de que la severidad del castigo puede tener un impacto en el “apetito para inversiones y compromisos a gran escala en el Reino Unido”.

Fuerte presencia

La institución fue adquirida en 2008 por el fondo de inversión Abu Dhabi United Group, el cual se ha encargado de inyectar fuertes sumas de dinero en el club. Tal como ha demostrado la Premier League, el conjunto inglés defraudó en más de 1.200 millones de dólares entre 2009 y 2018 en patrocinios inflados. La mayoría de ellos con empresas procedentes de ese país del Golfo Pérsico.

De acuerdo con los datos publicados por el mismo medio, en los últimos cinco años, Emiratos Árabes Unidos ha invertido más de 40 millones de la divisa norteamericana en sectores importantes del Reino Unido como defensa, tecnología y ciencia.

Un problema que también ha escalado a nivel de relaciones internacionales. Incluso, ya está agendada una cumbre entre los dos países para este mes, en la que se espera equilibrar los discursos de lado y lado.

Bloomberg, además, establece que los británicos están “frustrados” por la actitud de Emiratos Árabes Unidos en este escándalo. Los europeos entienden que los asiáticos estaban al tanto de las irregularidades cometidas por el City durante casi una década, aunque insisten que no estaban haciendo nada que estuviera fuera del reglamento.

La posición de los emiratíes se conoce después de las controvertidas palabras del primer ministro británico, Andy Burnham, quien tuvo que retractarse tras decir que sería “muy preocupante” perder a los dueños del Manchester City si estos tuvieran que abandonar el club por el escándalo.

En ese escenario, un portavoz del gobierno inglés emitió horas después un comunicado en el que aclaró que nadie está por encima de la ley y que los culpables tendrán que asumir las consecuencias. Los Ciudadanos comunicaron que ya presentaron la apelación por las irregularidades financieras. Se espera que el veredicto final se conozca en enero.