En su inventario mandan los recuerdos pintados de verde y las tardes de sol en Playa Ancha con su padre, a fin de cuentas el que lo contagió de esta pasión. Pero dentro de esa bitácora de tablones, cuenta Patricio Barrera, hay una página que resalta sobre el resto. Fue hace algo más de treinta años, el 14 de diciembre de 1995, en el estadio Sausalito. Allí, patio de su archirrival, Santiago Wanderers selló una llave que había comenzado a ganar unos días antes en el Monumental, con un doblete de Jorge Almirón se impuso dos tantos a uno a Audax Italiano y se proclamó campeón de la todavía llamada Segunda División.

—Me acuerdo de ese Sausalito repleto. No lo olvido porque fui con mis padres, que hoy ya no están conmigo. Y nada, fue un día inolvidable, un día donde recuerdo haber llorado por el Decano, porque lo había pasado tan mal el club antes de que llegara el gremio microbusero… fue un día súper especial. Es de esos días que, creo, nunca olvidaré.

—Pensé que me ibas a decir el 2001.

—Bueno, el 2001, mucho más grande, como hincha recorrí gran parte de la segunda rueda acompañando a Wanderers. Habitualmente la zona aledaña a la capital y a la región de Valparaíso. Los de local fui a gran parte de los partidos y también el día del partido frente a Audax en el Nacional. Viajar y estar presente fue algo pero espectacular. No vine con mi padre ni mi mamá tampoco, vine con un amigo que no era wanderino, pero ahí estuvo fiel acompañándome. Y nada, recuerdo volver a Valparaíso y ver a mi papá, a mi mamá y fue un abrazo muy bonito y en donde disfrutamos bastante. Me fueron a buscar y de ahí en la casa, me recuerdo yo, celebramos el título.

En 2005, Patricio Barrera se convenció de trasladar su pasión por el fútbol, y por Santiago Wanderers, al relato: estudió conducción y locución en AIEP y ese mismo año se estrenó como cantagoles en el programa Sintonía Verde de radio Portales de Valparaíso. Más tarde se mudó a Santiago para continuar en la emisora y, a la vez, culminar sus estudios de periodismo. Entonces, durante un partido de Colo Colo en que se cayó la transmisión, para sacarlo adelante presentó al público su marca registrada: la onomatopeya del grillo, un cricrí que después comenzó a utilizar con frecuencia como recurso humorístico en momentos de quietud, y que, a la larga, le valdría su apodo: Ignacio Abarca lo bautizó el Grillo del Gol. Desde entonces, el Grillo se ha hecho parte de algunos de los principales medios deportivos de cobertura nacional. Chilevisión, TVN, y en la actualidad narra la liga local y a la selección en radio ADN y TNT Sports.

De hecho, TNT le confió la narración de un partido histórico —para el fútbol chileno y para él—: mañana, a contar de las 07.30 horas, la sub 20 de Santiago Wanderers que ganó la Libertadores enfrentará en el estadio Santiago Bernabéu al Real Madrid, campeón de la UEFA Youth League, para dirimir al campeón de la Copa Intercontinental.

Aquí, con el diario pop, el Grillo del Gol cuenta todo lo que esto significa para su carrera.

—No sólo como hincha, como relator te ha tocado de todo con Wanderers. Por ejemplo, el descenso de 2017 contra La Calera. ¿Cómo fue relatar ese momento?

—Fue, a ver, algo increíble porque se había logrado el título de la Copa Chile y parecía que el equipo después de ese título remontaba y tenía un segundo aire. Lamentablemente se complicó y tuvo que llegar a definir con el equipo calerano. No sé, parecía que el partido y la llave era favorable a Wanderers y, en un error al final, aprovechó Viotti el gol y tuvo que llevar esto a la definición por penales. Recuerdo que a gran parte de estos partidos me acompañaba a mi viejo y él estaba ahí, y nada, el relato profesionalmente tenía que ser para la gente de Calera, que obviamente era una fiesta el equipo de Víctor Rivero, y había que ponerle el color necesario para el logro alcanzado por el equipo cementero. Y después, obviamente, la tristeza, la desazón, la pena, las lágrimas por el descenso del Wanderito. Así que también es uno de los partidos que cuesta olvidarlo por cómo fue todo. Toda esa definición y el desenlace en penales.

—¿Y se puede separar al hincha del relator? ¿Se te ha complicado?

—A ver, muchos dicen, “tú eres de este equipo”, y no. “Tú eres de este”. No. “Es que este es de este otro equipo”. No. “Es que tú eres de este equipo”. Yo soy wanderino, y siento que en mi relato trato de ponerle la pasión máxima, más aún cuando son partidos ultra importantes y el que gana se tiene que llevar todo el foco de atención. Entonces, me ha tocado mil veces relatar derrotas de mi equipo, derrotas en clásicos. He relatado mil veces a Everton y uno le pone la misma pasión. Al principio me costó, porque yo estuve seis años relatando en Sintonía Verde en Valparaíso, que era un programa netamente wanderino, pero creo que con el pasar de los años, cada vez me gusta más que digan: ah, es que el Grillo es de este, es que el Grillo de este otro equipo, es que el Grillo es de este. Los que me conocen de verdad saben que tengo solo un color y que le pongo mucha emoción. Yo a veces puedo exagerar o excederme, porque en esto es súper apasionado y también es hincha del fútbol y de lo que genera un gol, etcétera, etcétera.

—Convertirte en el Grillo del Gol, una de las voces de nuestro fútbol, ¿ha aplacado algo el sentimiento o ha disminuido al Pato Barrera hincha?

—¿Sabes? Yo creo que me es más fácil relatar un partido de mi equipo en una instancia como es esta Intercontinental, y que va a ser por TNT Sports, que estar viéndolo. Las veces que voy al estadio lo sufro demasiado y me doy vuelta para un lado, me doy vuelta para otro, hay partes que no las quiero ver, me desahogo. Como que ido con el tiempo canalizando que me es más gustoso transmitir el partido en donde logro concentrarme en la pega que tengo que hacer, que ir como hincha a la cancha. Me cuesta, y voy muy poco. Soy socio hace muchos años, pero por mi tema laboral son pocos los partidos que puedo ir y acompañar a Wanderers. Entonces, imagínate ahora que voy muy poco y está la opción de volver a la primera, las veces que he ido, de verdad que lo sufro el doble. Pero cuando se tiene que trabajar, bueno, ahí hay que poner el profesionalismo por delante.

—Ahora te toca relatar a Santiago Wanderers en una instancia importantísima, histórica, una Copa Intercontinental en España. ¿Qué supone para ti?

—A ver, para mí es un privilegio. Yo de verdad siento que una ciudad tan sufrida, que la pasa muy mal, donde el hincha es superfanático y superfiel, donde hay una cercanía, un amor, una identificación por el club y que tenga que vivir esta instancia el equipo más antiguo de Chile... si no fuese de Wanderers, también sería un gran honor poder relatar una final intercontinental. Entonces, el ser hincha del club me hace también tener esa responsabilidad de lograr alcanzar, de lograr transmitir la misma emoción que siente ese espectador que va a estar viendo TNT Sports. Entonces, creo que es algo que se dio a puro empuje de los protagonistas, ellos son los principales gestores de todo esto. Desde la coordinación del equipo sub 20, cuerpo técnico y todo el plantel. Entonces, ahora llegar a esta instancia es un premio para ellos gigante, y va a ser, de darse, un premio gigante para una de las ciudades más importantes de Chile.

—¿Es el partido que soñabas relatar, o quizás el más importante de tu carrera?

—Importante en mi carrera creo que tengo algunos bien marcados, y hay uno que no lo voy a olvidar nunca, que fue la final de la Copa América Centenario en los Estados Unidos, por radio. Y como hincha puede ser, sí, entra dentro de los partidos más importantes que he relatado en mi carrera. Por lo que significa, por el logro. Relaté por radio lo que fue la final de la Libertadores ante Flamengo. Estuve en la Copa Confederaciones por Televisión Nacional de Chile, la final. Entonces, este también va a ser un partido que, pase lo que pase, va a estar dentro de esa bitácora del recuerdo en esta corta carrera que tengo relatando. Y me siento súper respaldado por mi canal, y agradezco a TNT que le va a permitir a la gente de Valparaíso, al amante del fútbol, al chileno en una fecha tan especial, disfrutar. Y esperemos que la cueca sea verde y que Wanderers alcance algo que para Chile va a ser maravilloso.

—Ya volviendo al Grillo hincha: ¿qué vas a hacer si Wanderers da la vuelta en el Bernabéu? Un carretito, una promesa, ¿alguna cosita?

—Mi residencia está en Viña. Me muevo entre Viña y Santiago y me voy a venir el día viernes. Hay que acostarse temprano para estar temprano en el canal. Y sí, tengo desde hace rato también pensado hacer un asadito de almuerzo, una vez terminado el partido, con mi familia y con mis amigos cercanos de Wanderers, que son varios que van a estar muy atentos a esa jornada. E imagínate cómo va a estar mi hijo, porque mi hijo… siento que si yo fui fanático cuando era chico, mi hijo es terrible: ¡todo tiene que ser verde!, si fuera por él, se pone camiseta todos los días. En su pieza es todo lo de Wanderers, es increíble. Él recibió esta herencia que Wanderers transmite en la familia y, nada, va a ser muy bonito poder disfrutar esta instancia con él, y ojalá que todo esto se corone con el título y a fin de año con el tan ansiado retorno a la primera división, que sería coronar un año para Wanderers inolvidable. Eso es lo que esperamos todos los wanderinos.