Siguen apareciendo más detalles en torno a las candidaturas que se están perfilando para las elecciones de la ANFP en noviembre próximo.
Así como supimos en ADN Deportes de la hoja de ruta propuesta por Jorge Uauy, presidente de Palestino, también tuvimos detalles de las ideas de otro postulante.
Se trata de las propuestas del exmandamás de Audax Italiano, Lorenzo Antillo, que también acercó sus planteamientos a los clubes.
En el documento al que tuvo acceso ADN Deportes, coincide con Uauy en la necesidad de un manejo profesional de la ANFP y, tal como el dirigente árabe, propone la implementación de un CEO que rinda cuentas al directorio, sumando a ello un equipo ejecutivo y comités especializados.
A lo anterior se suma, en el marco de la separación con la Federación de Fútbol de Chile, Antillo plantea que debería haber un acuerdo en el que, entre otras cosas, el arbitraje debería estar radicado en la Federación y un acuerdo marco para resolver conflictos y compartir calendarios.
Uno de los fuertes de las ideas de Antillo está en el desarrollo de un nuevo modelo económico, implementando una gerencia comercial y de marketing que desarrolle una unidad comercial de La Liga, la internacionalización de productos (“Football Ventures Chile”), financiamiento desde la banca y productos vendibles, como torneos regionales y de verano.
También destaca la proyección de costos y sostiene la idea de crear un Fondo de Desarrollo del fútbol joven y femenino que se financie por nuevos negocios de la liga y no por cargas directas a los clubes.
Al respecto, estimó que la inversión en el fútbol joven significaría un desembolso anual entre 400 y 500 millones de pesos entre elencos de la Primera División (salvo los clubes grandes), cifra que se estima entre 120 y 150 millones de pesos en la Primera B. Esto para generar la base de la futura selección chilena.
Para el desarrollo y profesionalización del fútbol femenino, se propone una carga anual entre 180 y 280 millones en Primera División (salvo los grandes), la cual se cifra entre 80 y 140 millones en los elencos de la Primera B.
“El fútbol joven y femenino no son obligaciones reglamentarias: son activos estrategicos para la Liga y para Chile”, recalca Antillo en el documento, junto con proponer mejores para el gobierno corporativo y el desarrollo de un proyecto deportivo nacional para la selección chilena. “La Liga ayuda a financiar; la Federación define estandares, seguimiento técnico y ruta de talento nacional”, concluye el texto.





