En el contexto de las altas tasas de desempleo que tiene el país, el gerente general del Banco de Chile, Eduardo Ebensperger, advirtió sobre la “desconexión” que existe entre los requerimientos del mercado laboral y la oferta de nuevos profesionales.
En el marco del primer capítulo de Empresas en Acción, organizado por La Tercera y Empresas por Chile, bajo el nombre “De la sala de clases, al mundo laboral: el rol de las empresas y la educación frente al empleo juvenil”, el ejecutivo de la institución financiera ligada al grupo Luksic abordó de manera particular las deficiencias que, en su opinión, tiene la formación de los jóvenes que están en las universidades y que en buena medida explican las altas tasas de desempleo cuando entran al mundo laboral.
En la instancia en la que también participaron la ministra de Educación, María Paz Arzola, y la presidenta de la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC), Susana Jiménez, Ebensperger deslizó que había un un exceso de profesionales jóvenes a los que derechamente “los formamos mal”, aunque al mismo tiempo hizo una especie de mea culpa al reconocer que en el mundo privado “no participamos en lo que necesitábamos”.
Hay que recordar que el desempleo se elevó a 9,6% en el trimestre móvil terminado en agosto, su nivel más alto desde 2021. De acuerdo a los datos del INE, la tasa supera el 10% en las mujeres y se dispara a 22% precisamente en el caso de los jóvenes menores de 30 años.
“Nos concentramos en los últimos años en crear universitarios y, visión compartida yo creo de muchos, fue una desconexión desde mi punto de vista porque las empresas necesitamos otro tipo de profesionales. Pero debemos ser partícipes en eso, no solamente contratar talentos, sino que ayudar a formarlos”, afirmó.
En su reflexión, el ejecutivo dijo que parte importante de la formación de jóvenes en el mundo laboral radica en la experiencia adquirida al interior de las empresas privadas, y no necesariamente en la formación académica.
“En el banco, te lo digo con toda convicción, no contratamos astrónomos con tres o cuatro posgrados, (sino) gente absolutamente normal, que tiene un criterio y que va aprendiendo y desarrollándose dentro de la compañía. Y desde mi punto de vista, eso es lo que da el valor de verdad a la educación y cómo la enfrentemos para darle esas capacidades a los jóvenes”, expuso.
La importancia de prácticas profesionales
Eduardo Ebensperger destacó en ese sentido la importancia que tienen las prácticas profesionales para adaptar a los egresados universitarios a las exigencias que tiene el mercado laboral, emplazando al mundo privado a abrirse aún más a ellas.
“Si uno puede contratar uno, dos, tres...ni siquiera para que lo contrate de forma definitiva, sino que le abra las puertas para conocer el mundo privado, ya estamos sacando muchos jóvenes y por lo tanto muchas familias a un futuro mejor”, concluyó.
En la misma línea Susana Jiménez recalcó la importancia de conceder prácticas profesionales en el sector privado, tanto para la educación superior de técnico profesional como para la adquirida en liceos.
“El abrir espacios en las empresas, darle esa primera oportunidad a un joven es tan importante, quien te guía, quien te abre el mundo laboral, la formalidad clave. Hay una correlación muy directa entre un primer empleo formal y la trayectoria de vida en el mercado laboral de esos jóvenes”, afirmó.




