Gianni Infantino, presidente de FIFA, se encuentra abierto a distribuir una mayor cantidad de fondos económicos a las 211 asociaciones miembro a partir de las reservas financieras del organismo rector, las cuales ascienden a un total de 6,000 millones de dólares. Así lo reveló un informe exclusivo publicado por el medio deportivo estadounidense The Athletic, detallando las maniobras presupuestarias de la entidad internacional.

A través de una carta dirigida a los presidentes de las seis confederaciones continentales y a los integrantes del Consejo de la FIFA, Infantino respondió formalmente a las peticiones económicas urgentes presentadas de forma conjunta por Aleksander Ceferin (UEFA), Víctor Montagliani (Concacaf) y el Jeque Salman (AFC). El dirigente suizo-italiano confirmó que las propuestas de apoyo financiero serán evaluadas detalladamente durante la reunión del Consejo programada para el próximo 15 de octubre, una vez que el secretario general, Mattias Grafström, consolide las posturas de los bloques.

No prejuzgaré el monto total. Respaldaré el mayor nivel de financiamiento adicional que pueda entregarse de manera responsable a través de un proceso de gobernanza adecuado, transparente y auditable”, señaló Infantino en la misiva interna divulgada por la prensa internacional.

La iniciativa para liberar estas reservas contempla un ajuste presupuestario que aseguraría al menos 10 millones de dólares adicionales para cada una de las federaciones nacionales durante el ciclo mundialista de 2027-2030.

Contexto electoral y el freno al plan comercial de la FIFA

Este debate presupuestario surge después del retiro definitivo del polémico proyecto comercial FIFA Forward Enterprise (FFE), el cual había generado un intenso escrutinio y cuestionamientos sobre la transparencia en la gestión financiera de la entidad.

En el trasfondo de estas negociaciones clave para las 211 asociaciones miembro destaca el apremiante contexto político: Gianni Infantino se presentará en marzo del próximo año a las elecciones para la presidencia de la FIFA.

El dirigente busca asegurar el respaldo absoluto de los votantes en un proceso donde se encamina a la reelección como candidato único, pero donde ha perdido la confianza de diversos miembros debido a sus polémicos e iniciales planes de venta de activos comerciales de las Copas del Mundo.