El proyecto del cable submarino entre Chile y China volvió al centro del debate luego de que el embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, afirmara que la iniciativa estaría terminada. Frente a estas declaraciones, el Gobierno entregó su versión sobre el estado de la propuesta y aseguró que su proceso administrativo continúa.
Fue el biministro de Obras Públicas y de Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, quien abordó el tema durante una entrevista con 24 Horas, donde descartó que el proyecto esté cerrado.

“Respecto a este proyecto del cable chino, la verdad es que sigue su curso natural, seguimos analizando los antecedentes, solicitamos información, documentación adicional, que todavía no nos llega, pero el proceso sigue su curso normal”, sostuvo.
La autoridad respondió así a los dichos de Judd, quien en marzo había señalado que el proyecto “ya se acabó”, en medio de las diferencias entre Washington y Santiago por esta iniciativa durante la administración de Gabriel Boric.
“Ambos países”
De Grange también enfatizó que Chile busca mantener relaciones con ambas potencias, especialmente por su relevancia comercial.
“Ambos países, tanto Estados Unidos como China, son socios estratégicos, sobre todo desde el punto de vista comercial con nuestro país, y vamos a mantener las mejores relaciones con ambas potencias mundiales”, afirmó.
El proyecto, denominado Chile-China Express, busca establecer una conexión de fibra óptica submarina entre Valparaíso y Hong Kong. Sin embargo, aún se encuentra en etapa de evaluación y no cuenta con todos los antecedentes necesarios para completar su tramitación.
La iniciativa ha generado tensiones diplomáticas, luego de que Estados Unidos expresara reparos por sus eventuales implicancias para la seguridad. En ese contexto, De Grange insistió en que el Gobierno mantiene el diálogo con ambos países y que Chile conserva su soberanía para evaluar el proyecto.





