Apenas aterrizado en La Moneda, el gobierno de Gabriel Boric se propuso desarrollar cada año un “Presupuesto con Pespectiva de Género”. Esa lógica operó hasta el último de los proyectos que le tocó presentar a la administración anterior y hoy, José Antonio Kast y los nuevos inquilinos de La Moneda le dicen adiós.

La idea del gobierno anterior era que la metodología, instaurada en 2022, identificara los programas públicos incorporados en la Ley de Presupuestos para el año siguiente como una forma de contribuir a políticas de igualdad.

“La Dirección de Presupuestos (Dipres) se ha comprometido a incorporar la perspectiva de género en todo el ciclo presupuestario, desde la formulación a la evaluación. Este sitio presenta una sistematización de todas las herramientas utilizadas a lo largo del ciclo, que contribuyen a la igualdad de género y a reducir la brecha entre hombres y mujeres. Esto aumenta los niveles de transparencia del Estado, facilitando la compresión, monitoreo y el seguimiento en el tiempo por parte de la ciudadanía de los programas y políticas públicas con impacto en la igualdad de género en el Presupuesto público”, es la extensa justificación que aún se lee en el sitio de la Dipres.

Ya para 2024 comenzó a operar una metodología piloto: el etiquetado, buscando detectar cuánto del gasto se destinaba en cada partida del Presupuesto a la igualdad de género, ya sea en forma directa o indirecta. Por ejemplo, el año pasado, según el Ministerio de Hacienda de ese entonces, $18,5 billones del dinero fiscal sirvieron a políticas de esa índole.

El mismo proceso identificó que 22,5% de la Ley de Presupuestos vigente contribuye a la igualdad de género, con carteras con mayor presencia en ese sentido, como Desarrollo Social, Salud, Vivienda, Educación o Trabajo. Incluso Presidencia tenía identificados programas que apuntaban a ese fin.

Para ello, hubo un extenso instructivo metodológico tanto para la elaboración de cada presupuesto como del etiquetado de los programas. Además, la Dipres anterior hizo capacitaciones a los encargados de finanzas de distintos servicios y ministerios.

Aplicarlo fue una obligación para los servicios públicos que le solicitan dinero a Hacienda, en un ejericio que pedía identificar programas que aportaran a la igualdad en dos dimensiones: directo o indirecto, y según el tipo de derecho de igualdad que abordaba, alineándose con el Plan Nacional de Igualdad 2018-2030.

La nota técnica del Presupuesto 2026 estableció que $19,8 billones de la propuesta se destinan para avanzar hacia la igualdad de género de manera directa o indirecta, equivalentes a 23% del proyecto.

Hoy, sin embargo, nada de eso corrió para elaborar el Presupuesto 2027, ya a cargo de la nueva administración. En ninguno de los ministerios hubo esta vez una instrucción en ese sentido.

“Hacienda entregó lineamientos para otras cosas, pero nada relacionado a la perspectiva de género”, dicen en una de las carteras.