En un compromiso que reactivó por completo la mística de octubre, los Cleveland Guardians reaccionaron a tiempo para superar 9-5 a los Chicago White Sox durante el Juego 4 de la Serie Divisional de la Liga Americana (ALDS).
La novena de Cleveland niveló de forma dramática la serie 2-2 tras haber cedido en los dos compromisos iniciales en casa, obligando a disputar un definitivo encuentro este sábado en el Progressive Field. Quien resulte vencedor obtendrá el codiciado boleto a la Serie de Campeonato (ALCS), donde ya aguardan los Tampa Bay Rays.
El despertar demoledor de la ofensiva de Cleveland
El panorama lució complicado desde el principio para los visitantes en el Guaranteed Rate Field. Chicago tomó la delantera temprano 2-0 y posteriormente recuperó el mando de la pizarra 4-3 en el quinto inning mediante imparables oportunos y bases por bolas decisivas frente al titubeante relevo rival. No obstante, la ofensiva de los Guardians despertó de forma salvaje en la parte alta de la sexta entrada con un racimo definitivo de seis carreras:
- El empate: Un sólido doblete de Travis Bazzana igualó la pizarra y devolvió la vida al dugout visitante.
- La ventaja: Acto seguido, un sencillo productor de Patrick Bailey puso al frente a Cleveland de manera definitiva.
- El remate: El ataque no dio tregua; el estelar antesalista José Ramírez conectó un imparable remolcador, seguido por otra valiosa aportación de Chase DeLauter.
- El broche de oro: Para cerrar la ofensiva, el emergente Jo Adell coronó el ataque con un batazo impulsor de dos anotaciones que colocó el marcador 9-4, dejando congelada a la fanaticada local.
El dilema del pitcheo para el juego de vida o muerte
De cara al duelo decisivo del sábado, la planificación del pitcheo representa un dilema de alta tensión para el timonel de Cleveland, Stephen Vogt. El as Gavin Williams, perfilado originalmente para abrir el Juego 5, tuvo que ingresar de emergencia en el noveno capítulo para frenar un intento de rebelión de los White Sox, acumulando 18 lanzamientos. Pese a que el staff de coacheo contempla que suba a la loma, su resistencia física genera serias dudas.
Por Chicago, la responsabilidad desde el montículo recaerá en el diestro Sean Burke, quien buscará asegurar la clasificación histórica apoyado por su afición tras registrar un notable relevo en el segundo compromiso de la serie.
Con este importante triunfo, Cleveland intenta convertirse apenas en la segunda franquicia en la historia de las Grandes Ligas en remontar una serie al mejor de cinco partidos tras caer en los primeros dos juegos como local, una proeza mítica conseguida únicamente por los Toronto Blue Jays en la temporada 2015.


