Este miércoles iniciaron las lluvias en la franja costera de Guerrero por los efectos del huracán Polo. Las bandas nubosas que se desprenden del fenómeno alcanzaron municipios entre Acapulco y Zihuatanejo.

En Acapulco iniciaron lluvias de manera intermitente desde la mañana, acompañadas de fuertes vientos. El puerto continúa cerrado a la navegación para embarcaciones pequeñas.

En algunos negocios ubicados en el Zócalo, los comerciantes prefirieron no abrir de manera preventiva. Las actividades en la playa están suspendidas.

En Zihuatanejo también se registran lluvias intermitentes con alto oleaje, por lo que autoridades han pedido a la población extremar precauciones.

Protección Civil estatal informó que se esperan olas de entre 3 y 4 metros de altura para la zona costera.

Hasta el momento se han habilitado 64 albergues temporales en las regiones Costa Grande, Acapulco y Costa Chica para atender a la población que pudiera resultar afectada. Las clases están suspendidas en cinco de las ocho regiones del estado.

La franja costera de Guerrero —que abarca los polos turísticos de Acapulco y Zihuatanejo— presenta una elevada vulnerabilidad ante la marejada de tempestad y los escurrimientos pluviales provocados por ciclones tropicales en el Océano Pacífico.

La habilitación oportuna de albergues temporales en Costa Grande, Costa Chica y el puerto de Acapulco busca prevenir pérdidas humanas ante eventuales deslaves en zonas cerriles y desbordamientos de cauces.

El cierre de puertos a la navegación menor y la suspensión de actividades turísticas costeras constituyen protocolos estándar obligatorios para evitar accidentes marítimos y rescates de emergencia durante el paso de sistemas de alta intensidad.