“Si quieren hacerle una pregunta sobre sus propios dichos, él lo puede responder”.
De esta manera, Gael Yeomans, presidenta del Frente Amplio, pareció tomar distancia de lo expuesto por el diputado Jaime Bassa (FA) respecto a la reinauguración de Baquedano.
El lunes, luego de las Fiestas Patrias y tras el desfile que organizó Providencia en las inmediaciones de Plaza Italia, el parlamentario fue claro: “Pongan el monumento que quieran, esa plaza es y seguirá siendo Plaza Dignidad”.
De ahí en más, sólo aumentaría la polémica: Pancho Orrego, la Capitana Rodríguez, entre otras parlamentarias oficialistas, pusieron el grito en el cielo.
“Es inaceptable que un parlamentario de la República insista en validar el lenguaje y los símbolos de la violencia que tanto daño le hicieron a nuestro país”, dijo, por ejemplo, la diputada Catalina Del Real (REP)
“El diputado Bassa se quedó pegado en el octubrismo y en el fracaso de su Convención Constitucional. Chile ya superó esa etapa de división. Hoy la ciudadanía exige orden, respeto a nuestras tradiciones y que se termine de una vez la validación de la violencia encubierta en discursos ideológicos”, añadió.
Apagó el fuego con bencina
Sin embargo, a Bassa poco y nada le importaron los cuestionamientos.
Junto con reiterar su frase, el legislador publicó un video en redes sociales donde muestra imágenes de Plaza Italia durante el estallido social.
De fondo, una canción de Candelabro que, al parecer, lo dice todo: “Habrá que levantarse a construir, habrá que levantarse a trabajar por algo mejor”.
Pónganle el monumento que quieran. Esa plaza es y seguirá siendo Plaza Dignidad #plazadignidad #chile #kast pic.twitter.com/sHg7UyW4rM
— Jaime Bassa (@Jaime_Bassa) September 24, 2026





