Hay viajes que comienzan mucho antes de llegar al destino. A veces empiezan cuando decides dejar atrás la rutina, tomar carretera y cambiar por unos días el ruido de la ciudad por un paisaje completamente distinto.
Esa es la idea que atraviesa The Journey of a Man: Chapter 2, la nueva propuesta de Hackett London para Otoño-Invierno 2026, que continúa la historia de un hombre en movimiento y esta vez lo lleva hacia las Tierras Altas de Escocia. La campaña imagina a un grupo de amigos que deja la ciudad para encontrarse con un escenario más abierto, frío y rural, donde las prendas también cambian de ritmo.
La firma británica construye así una colección alrededor de una pregunta muy actual: ¿qué pasa cuando nuestra ropa tiene que acompañarnos de la oficina a un viaje de fin de semana, de una caminata a una comida y de un cambio de clima a otro?
La tradición británica sale de la ciudad
Durante la presentación de la colección, la conversación giró alrededor de esa búsqueda de libertad y de cómo la rutina urbana puede romperse con pequeñas escapadas. La campaña, realizada por el fotógrafo peruano Mariano Blanco, quien actualmente vive en Londres, lleva esa idea a imágenes que hablan de movimiento, amistad y de la posibilidad de salir, aunque sea temporalmente, del ritmo habitual de la ciudad.
En ese recorrido aparece uno de los grandes códigos de Hackett: la tradición británica, pero reinterpretada para la manera en que vivimos hoy.
La sastrería continúa siendo parte del ADN de la firma, aunque las siluetas se vuelven más relajadas y las prendas exteriores adquieren mayor protagonismo. La intención es que un saco pueda convivir con una chamarra, que una sobrecamisa funcione como una capa más y que las piezas puedan combinarse sin que el look pierda ese aire británico que caracteriza a la marca.
La propia campaña resume esta filosofía en una idea que resulta especialmente pertinente para la colección: la ropa no está hecha solamente para ponérsela, sino para vivirla.
Las texturas son las protagonistas del otoño
Si hay algo que cambia cuando llega el otoño es la relación que tenemos con la ropa. Ya no basta con que una prenda se vea bien: queremos sentirla, descubrir capas, jugar con materiales y encontrar piezas que realmente acompañen el descenso de temperatura.
Por eso, esta temporada Hackett London pone especial atención en las texturas. El moleskin, la franela y el característico cuadro Horse and Hound recuperan referencias del archivo y de la campiña británica, mientras que los tonos y materiales llevan esa inspiración a un guardarropa contemporáneo.
Entre las piezas que actualmente forman parte de la propuesta destaca el pantalón Trinity de moleskin, confeccionado en algodón elástico con un acabado suave y disponible en diferentes tallas y colores. Es un buen ejemplo de cómo una textura tradicional puede sentirse mucho más cotidiana cuando se lleva con prendas menos formales.
Y para quienes prefieren que el otoño se construya a partir de una buena chamarra, la colección tiene varias respuestas.
La chaqueta Sahariana Velospeed aparece en tonos como hunter green y midnight blue, con cuatro bolsillos de fuelle, cuello alto y un tejido de nailon con memoria resistente al agua.
También está la chaqueta sahariana de algodón encerado, una de esas prendas que prácticamente cuentan la historia de la colección por sí solas: algodón con acabado encerado, cuello de pana, detalles de cuadros y una construcción pensada para ofrecer calidez y resistencia.
Del countryside británico al guardarropa urbano
La colección no se queda en la estética del campo. Uno de sus puntos más interesantes está precisamente en llevar esas referencias a la vida cotidiana.
El clásico estilo rural británico aparece acompañado por soluciones más prácticas: prendas resistentes al agua, capas ligeras y piezas pensadas para moverse. Incluso la icónica Velospeed se presenta en versiones que combinan su silueta utilitaria con materiales y detalles contemporáneos.
Y existe una categoría especialmente pensada para ese hombre que no quiere que viajar signifique llegar a su destino con la ropa completamente arrugada: Tailored for Travel.
La propuesta incorpora prendas y materiales con propiedades pensadas para facilitar los desplazamientos, una extensión bastante natural del concepto de The Journey of a Man: la ropa no debería convertirse en un obstáculo cuando el día cambia de escenario.
Incluso dentro de las prendas exteriores aparece esta búsqueda de practicidad. La Velospeed acolchada ligera de viaje, por ejemplo, está confeccionada en nylon resistente al agua, incorpora cuatro bolsillos frontales y un bolsillo interior, y está pensada específicamente para el viajero contemporáneo.
Un otoño para vestir el movimiento
Más que presentar un guardarropa dividido entre “ropa formal” y “ropa casual”, Hackett London propone que ambas ideas puedan convivir.
Ese quizá sea el punto más interesante de esta segunda parte de The Journey of a Man: la elegancia ya no tiene que significar quedarse quieto.
Puede estar en una camisa que funciona debajo de una chamarra, en un pantalón de moleskin que cambia completamente con el calzado, en una pieza encerada que protege de la lluvia o en un abrigo de lana que acompaña un fin de semana fuera de la ciudad.
Porque el viaje que propone Hackett London para este Otoño-Invierno 2026 no se trata solamente de llegar a otro lugar. Se trata de vestirse para todo lo que puede pasar mientras estás en el camino.
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