Mientras que Charles Leclerc ocupará la segunda posición en la parrilla de salida del Gran Premio de Azerbaiyán, Lewis Hamilton tendrá que partir desde la sexta posición en Bakú, justo por detrás del actual campeón del mundo luego de una sesión de calificación complicada.
Hamilton, siete veces campeón del mundo, quedó a 1.3 segundos del tiempo de la pole hecho por George Russell. El británico resultó tan superior que sobrepasó a Leclerc por más de medio segundo de diferencia.
Tras concluir la sesión en el Circuito de Bakú, el heptacampeón mundial no ocultó su frustración por los constantes inconvenientes para alcanzar la ventana óptima de temperatura en sus compuestos. En esta ocasión los pilotos necesitaron de hasta dos vueltas de preparación para alcanzar el rendimiento ideal de las gomas.
"He estado luchando todo el fin de semana para hacer funcionar los neumáticos”, expresó Hamilton al final de la calificación.
“Estaba serpenteando para intentar salvar mi vida y aún así no podía hacer funcionar estos estúpidos neumáticos", comentó antes de enfatizar: "Son un verdadero dolor de cabeza. Necesitamos que vuelvan a traer buenos neumáticos".
Complicaciones estratégicas y el rebufo concedido a Leclerc
Además del rendimiento de las gomas, el británico señaló que su desempeño en la Q3 se vio directamente afectado por un cambio de último momento en la estrategia de Ferrari:
La Q1 estuvo bastante bien; sentí que el auto no estaba tan mal. En la Q2, comencé a sufrir aún más con los neumáticos traseros. Después de la Q2, decidieron cambiar el plan de rodaje y hacer solo un intento", explicó Hamilton.
El inglés señaló además que se vio perjudicado por la falta de succión, especialmente en el último sector donde la velocidad tope es crítica.
"No había previsto el hecho de que saldría sin nadie por delante de mí y simplemente remolcando a Charles todo el tiempo. Charles hizo un trabajo realmente bueno; justo al final, le di un gran rebufo hasta la línea de meta”.
De cara a la carrera, el inglés no ocultó su frustración y admitió que, aunque en Bakú es posible adelantar para él podría ser una situación diferente: “será difícil rebasar a otros autos que son más competitivos".




