La comunidad de El Paraíso en el municipio de Armería, Colima, quedó severamente afectada por el fuerte oleaje asociado al huracán “Rachel”, con calles encharcadas, escombros y estructuras destruidas en esta zona turística de la entidad.
Las olas alcanzaron vialidades de la comunidad y provocó daños en distintos puntos, dejando restos de construcciones y materiales dispersos en calles y zonas cercanas a la playa.
Benito Palestino, habitante de Armería, lamentó las condiciones en las que quedó la zona y advirtió sobre el impacto que tendrán los daños para las familias que dependen de las ramadas.
“Si están viendo, El Paraíso está acabado y de las ramadas dependen muchos trabajadores ahorita ya se quedaron sin trabajo”, señaló.
Otra de las preocupaciones es la pérdida de los espacios donde los prestadores de servicios turísticos desarrollaban sus actividades.
Elías Valdez, ramadero de la comunidad, explicó que ahora esperan algún tipo de apoyo para poder reconstruir y regresar a trabajar.
Pues esperarnos, a ver qué, si de alguna manera el gobierno nos ayuda, si no pues cada quien a rascarse por sus propios medios. Porque necesitamos volver a trabajar”, expresó.
Valdez también señaló que los daños se suman a las afectaciones provocadas previamente por el huracán “Polo”.
“Más fuerte, porque se vino uno tras otro. Entonces, Polo nos dio una chinga y ya pues nos debilitó y llega este otro, pues nos da el tiro de gracia”, relató.
Una de las principales calles de El Paraíso quedó parcialmente destruida por la fuerza del oleaje.
La vialidad, que debería continuar varios metros hacia adelante, presenta daños que dificultan el tránsito y muestran el impacto que tuvo el mar sobre la comunidad.
En este punto también se encuentra uno de los dos hoteles que resultaron destruidos por las condiciones generadas en la zona.
El director estatal de Protección Civil, Erik González Sánchez, explicó que la cercanía de El Paraíso con el nivel del mar incrementa su exposición ante este tipo de fenómenos.
“Esta playa particularmente está al nivel del mar, está muy cercana y obviamente pues eso nos está provocando casi en cada temporada estas afectaciones”, indicó.
Mientras disminuyen las condiciones adversas, habitantes y prestadores de servicios turísticos comienzan a dimensionar las pérdidas y el trabajo que tendrán por delante para retirar los escombros, recuperar sus espacios de trabajo y reconstruir una comunidad que depende en buena medida de la actividad turística.
En Colima las playas de los tres municipios costeros; Manzanillo, Tecomán y Armería permanecen cerradas. Hasta el momento sólo se ha habilitado un refugio temporal en el municipio de Manzanillo, debido al desbordamiento de la laguna de Cuyutlán, que afectó a cuatro colonias.
De igual manera, el puerto de Manzanillo se encuentra cerrado para embarcaciones menores.




