El diario Texas Tribune identificó al agente de ICE que mató al migrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo.

Se trata del agente Gregory Feathers, quien ya estaba jubilado del ICE y fue recontratado poco antes de matar a Salgado en Houston.

El Departamento de Seguridad (DHS) se ha negado a identificar al agente ante un tribunal de Houston y también en audiencia en el congreso en que hablaron los hijos de Salgado Araujo, presuntamente para proteger la vida del oficial.

El diario, sin embargo, informó que publicó la identidad de Feathers “porque creemos que la transparencia en este casi es vital en el interés del público, mientras investigadores, legisladores y el público tratan de entender qué sucede en la forma en que el ICE opera en el estado” de Texas.

La identidad del agente concuerda con la descripción que el hermano de Lorenzo Salgado Araujo, Víctor, había presentado bajo juramento. Víctor era el copiloto del vehículo que conducía Lorenzo Salgado.

Víctor testificó que su hermano había detenido el vehículo, cuando “un hombre corpulento, con barba, cabello muy corto, de estilo militar y con tatuajes en ambos antebrazos” metió el brazo derecho por la ventanilla a centímetros de Víctor y disparó a quemarropa a Lorenzo Salgado.

En fotografías sobre la escena, Feathers es el único agente que cubre esa descripción.

El testimonio de Víctor Salgado y los de otros dos testigos presenciales contradicen una versión oficial de que el agente disparó en defensa propia porque Lorenzo Salgado intentó arrollarlo con el vehículo.

El médico forense del condado de Harris, donde mataron a Salgado Araujo, determinó que su muerte el 7 de julio fue un homicidio o asesinato.

El fiscal en el condado, Sean Teare, lleva el caso ante un gran jurado, un procedimiento a puerta cerrada, generalmente en secreto. Teare ha sostenido repetidamente que busca “proteger la integridad de nuestra investigación independiente es esencial, para que la familia Salgado, los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley y nuestra comunidad puedan tener confianza en el resultado, sea cual sea”.

El Texas Tribune encontró que el mismo Feathes llamó a emergencias y a paramédicos de bomberos para pedir ayuda después de dispararle a escasos centímetros al tórax a Lorenzo Salgado.

El día que lo mataron en un barrio de trabajadores de Houston, Lorenzo Salgado hacía un recorrido para recoger a su equipo de albañiles, el personal de su pequeña empresa de construcción con la que vivió sin antecedentes penales 35 años en Houston, a donde llegó cuando tenía 17 años.

Los hijos de Lorenzo Salgado dijeron a congresistas la semana pasada que cuando su padre murió y les llamaron para avisarles que “estaba en problemas”, autoridades federales les negaron información y se enteraron mediante publicaciones en Facebook que mostraban el vehículo tipo van de su padre.