El combate a la piratería y a la comercialización de productos apócrifos es una de las tareas que realiza el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), organismo público descentralizado, sectorizado a la Secretaría de Economía, encargado de proteger los derechos de propiedad industrial en México.

“Nos encargamos de salvaguardar los derechos de propiedad intelectual, como son los derechos de autor y la propiedad industrial”, explicó José Asgane, inspector federal del IMPI.

A través de denuncias ciudadanas y labores de investigación en campo, el instituto identifica establecimientos y puntos de venta donde presuntamente se comercializan productos que utilizan marcas registradas sin autorización.

El procedimiento comienza con la recepción de reportes, la verificación de los productos y la integración de los expedientes correspondientes, antes de ejecutar las acciones administrativas procedentes.

“El IMPI como tal tiene una plataforma que se llama buzón@impi.gob.mx y en ese buzón entran todas las preguntas a nivel nacional. Ahí nos dicen: en tal lugar están vendiendo mercancía pirata de tales marcas. Nosotros rescatamos ese buzón y vamos a hacer una investigación de campo; se va y se compra un producto, se verifica si efectivamente la pieza que compramos, con un ticket, no es original. En ese momento se procede a realizar todo el proceso y se efectúa un operativo”, detalló Socorro Guízar, inspectora federal del IMPI.

Como resultado de estas acciones, el instituto ha integrado 20 expedientes relacionados con la comercialización de mercancía presuntamente apócrifa. De acuerdo con las cifras proporcionadas, cuatro corresponden al estado de Puebla, dos a la Ciudad de México y 14 a Tepito, ubicado en la alcaldía Cuauhtémoc, donde se concentra la mayor cantidad de expedientes reportados.

En conjunto, las actuaciones han derivado en el aseguramiento de 153 mil 655 piezas, con un valor comercial estimado de 18 millones 771 mil 415 pesos.

Una vez asegurada, la mercancía es trasladada a las bodegas del instituto, donde permanece bajo resguardo mientras se resuelve el procedimiento correspondiente. Cuando las resoluciones quedan firmes, se programa su destrucción.

“Lo que se hace con toda esta mercancía, una vez que se resuelve todo el asunto y queda firme, es proceder a la destrucción de la misma. Todo producto está plenamente identificado con número de expediente, con su sello de mercancía asegurada, y se destruye a través de trituradoras”, explicó Mariano González, inspector federal del IMPI.

Con estas acciones, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial busca frenar la comercialización de productos que infringen derechos de propiedad industrial, proteger a los titulares de marcas registradas y evitar que la mercancía apócrifa continúe circulando en el mercado nacional.