El Consejo de Rectoras y Rectores de las Universidades Chilenas (Cruch) sesionó este jueves por videoconferencia con la expectativa de zanjar las especulaciones sobre una fuerte disminución de aportes fiscales. Sin embargo, la máxima autoridad de la Subsecretaría de Educación Superior, Fernanda Valdés, mantuvo la incertidumbre al no confirmar ni descartar un eventual recorte en el Presupuesto 2027 que el Ejecutivo presentará al Congreso Nacional para su tramitación.

Durante su intervención, agendada originalmente a las 09:15 horas, los líderes de las distintas casas de estudio aguardaban que el Gobierno entregara luces que mitigaran sus aprensiones financieras o descartara de plano el ajuste.

Lejos de entregar las garantías esperadas, la subsecretaria tomó la iniciativa al iniciar la sesión para advertir que carecía de información definitiva respecto al diseño presupuestario, pidiendo a los asistentes aguardar hasta “la próxima semana” para conocer el detalle de la iniciativa, informa La Tercera.

La postura de la repartición estatal prolongó la inquietud de las autoridades académicas. En los días previos, el pleno había calificado como “una legítima preocupación” el complejo escenario económico que se avecina para la educación estatal y privada. Por lo mismo, durante la reunión virtual, los rectores reiteraron su exigencia de participar activamente en las conversaciones prelegislativas con el objetivo de atenuar una incertidumbre que, tras esta jornada, quedó instalada en el sistema.

Presión para el Mineduc y el debate por aranceles regulados

El hermetismo en torno a la asignación de recursos fiscales se ha transformado en un flanco complejo para la ministra de Educación, María Paz Arzola. La secretaria de Estado enfrenta un escenario de alta tensión, ya que el temor a una reducción de fondos no se limita exclusivamente al Cruch. Diversos actores, como la Confech, el Colegio de Profesores e incluso los propios funcionarios del Mineduc, han encendido las alertas públicas ante el impacto transversal y operativo que implicaría un ajuste en las distintas divisiones de la cartera.

Pese a evitar las definiciones sobre el erario nacional, Valdés sí aprovechó su acotada participación en el consejo para abordar otra materia de alta sensibilidad económica: la propuesta de actualización de las bases técnicas de los aranceles regulados, señaló el medio citado.

Este mecanismo fija los valores que el Estado transfiere a las instituciones, por lo que su inminente modificación mantiene en vilo a las universidades debido a los eventuales mermas que podría generar en sus ingresos operacionales. El desenlace de ambas variables marcará el tono del debate que comenzará en el parlamento durante los próximos días.