“No preocuparse en absoluto de lo que la gente opina de uno mismo, no sólo es arrogancia, sino también desvergüenza”, decía Cicerón. ¿En qué están pensando en Palacio Nacional y en la 4T? Les indigna y hacen leyes para castigar un meme, una crítica, una burla, pero no son capaces de mostrar preocupación o empatía con las madres buscadoras, no les causa alarma que en el penal de Mazatlán se enfrenten durante dos días seguidos –cuando se suponía que el penal estaba controlado por fuerzas locales y federales– Los Mayitos y Los Chapitos, con un saldo de 12 muertos, incluyendo un menor que estaba en visita familiar.

Ignoran, minimizan, la huelga de trabajadores del IMSS porque resulta que son opositores al impresentable líder del sindicato, Rafael Olivas, casualmente diputado de Morena, y desconocen, y hasta en la mañanera se burlan, de la falta de medicinas para los niños con cáncer, un tema en el que la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, alcanza niveles de cinismo imposibles de equiparar, incluso en la propia 4T.

Hablando de Nahle y muchos otros, asombra la indiferencia que mantienen ante datos duros, como que el esposo de la gobernadora, José Luis Peña, está relacionado con Iván Cazarín, El Tanque, líder histórico del CJNG en Veracruz, Puebla, Tabasco y Chiapas. El Tanque fue quien dirigió desde el CJNG su franquicia, La Barredora, en Tabasco y Chiapas, cuyos gobernadores eran Adán Augusto López y Rutilio Escandón, uno senador, el otro cónsul en Miami. Los dos absolutamente impunes y sin investigación alguna en su contra.

Usan como coartada los asesinatos en Torreón, cometidos por dos jóvenes desequilibrados, para censurar por decreto redes sociales, pero ni se inmutan porque en la red de contrabando de combustibles siguen apareciendo Andy López Beltrán, su hermano Gonzalo, Adán Augusto López, el exsecretario de la Marina, el almirante Rafael Ojeda, el exjefe del CNI, Audomaro Martínez, el gobernador de Tamaulipas, Américo Villareal, y muchos otros, que no son llamados ni siquiera a declarar.

Mientras tanto, Jorge Amílcar Olán, el operador de los negocios de muchos de ellos, principalmente de su amigo (¿todavía lo es?) de toda la vida, Andy, descubierto en Lugano, Suiza, luego de sacar del país una fortuna de 3 mil millones de pesos, sigue huyendo, no se sabe si de las autoridades de Estados Unidos o de sus socios en México. Mientras dejan trascender desde la UIF que iniciaron una investigación sobre una cuenta con mil 400 millones de pesos en Suiza, en la FGR dicen que ello no implica investigación alguna contra Olán. Mientras tanto, la pregunta sobre donde está su hermano Luis, el que estaba directamente relacionado con El Tanque, sigue haciéndose en voz baja.

En Sinaloa campea la impunidad. Hay 20 mil elementos federales, pero no pueden controlar ni siquiera el penal de Mazatlán, donde 12 muertos en un motín son calificados como resultado de una “riña” por el gobierno federal. Peor aún, al día siguiente del motín, cuando se presumía que las autoridades habían recuperado el control del penal, hubo otra “riña” con dos asesinados más. Sinaloa es un desastre en el que las autoridades federales no alcanzan a tener un verdadero control porque toda la estructura del estado sigue bajo el control de la mafia de Rubén Rocha, Enrique Inzunza y quienes lo llevaron al poder: el Cártel de Sinaloa. Todos absolutamente impunes.

Lo cierto es que la verdadera lucha en Sinaloa está establecida entre Los Mayitos y Los Chapitos, y se concentra en Mazatlán, porque el resto del estado ha sido controlado por los aliados del hijo de El Mayo, Ismael Zambada Sicairos, el Mayito Flaco. Allí confluyen esa corriente del exCártel de Sinaloa, con varias otras organizaciones criminales, desde los Rusos hasta los Cabrera, con un personaje que parece seguir creciendo, El Chapo Isidro, Fausto Isidro Meza. Pero quizás el verdadero enfrentamiento no es con Los Chapitos, sino con el CJNG, que les habría dado apoyo y protección en lo que configura la próxima guerra entre cárteles para el futuro cercano. Ni una frase sobre el tema en Palacio.

Nada de eso importa. Lo importante es la censura, la ley antimemes, la protección a una diputada cercana a Adán Augusto, que se queja que se exhiban sus piernas, lo que ella misma subió a redes. Lo terrible son los memes, las críticas en las redes, los columnistas críticos, algunos periodistas de radio y televisión.

Nada, ni el mayor drama humanitario de las últimas décadas: los desaparecidos y las madres buscadoras, parece preocuparles. Es la indiferencia que genera un poder de piel delgada e ideología autoritaria extrema.

GARFIAS

Partió muy prematuramente nuestro amigo y colega de muchos años, Francisco Garfias. Un periodista excepcional, un colega, un profesional que hizo del reportear de vieja escuela –el único que puede ser definido como tal– un objetivo de vida. Pocos como Francisco para cubrir la fuente legislativa, para plasmarla en una columna, Arsenal, de lectura obligatoria desde hace años.

Pero, por sobre todas las cosas, un gran tipo, un hombre inteligente, culto, amigo de sus amigos y, sobre todo, leal a éstos y a sus principios. Un abrazo sincero a todos los suyos, a Pancho se le va extrañar, porque nadie podrá ocupar el espacio que dejó en todos nosotros y en el periodismo nacional.