La discusión está servida. De un lado del espectro, se encuentran las voces que, entusiasmadas, claman a favor de la inclusión de las lenguas indígenas dentro del universo de la inteligencia artificial; particularmente de los llamados Modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM, Large Language Model); un ejemplo muy conocido de este tipo de modelos es Chat GPT; en el otro extremo, las voces alertan sobre los peligros de esta inclusión en una tecnología que está acelerando la afectación a las reservas naturales que mayormente se encuentran dentro de los territorios de los pueblos indígenas, la privatización de los conocimientos colectivos y el dominio cada vez mayor de unas cuantas gigantescas empresas tecnológicas. Me parece muy importante que se dé esta discusión, sobre todo en el marco de una acelerada pérdida de la diversidad lingüística del mundo.

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