El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, adoptó un tono desafiante el miércoles ante la Asamblea General de la ONU, donde habló por primera vez desde que Washington e Israel lanzaran una guerra contra su país, y acusó a Estados Unidos de "terrorismo".

El único representante de la delegación estadunidense presente en el recinto abandonó la sala después de que Pezeshkian los calificara de terroristas, un día después de que el propio presidente Donald Trump los acusara de lo mismo desde el mismo atril.

Irán acusa a EU de terrorismo y EU abandona la Asamblea

"Quienes son terroristas y forman a terroristas nos describen a nosotros como tales", declaró Pezeshkian durante su intervención en la semana de alto nivel de la Asamblea General.

El mandatario iraní explicó que tenía preparado otro discurso, pero decidió modificarlo después de que Trump los acusara de terrorismo un día antes. Pezeshkian también responsabilizó a Washington del asesinato, a finales de febrero, del entonces líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, y acusó a Estados Unidos e Israel de no haber "respetado ninguna ley internacional" durante el conflicto.

En la víspera, Trump había declarado desde el mismo atril que sopesaba la opción de "aniquilar" a Irán, aunque después elogió la reanudación de conversaciones entre ambas partes. Pezeshkian no se refirió a esas reuniones paralelas a la cita de la ONU para poner fin al conflicto.

Trump debe saber que la resistencia del pueblo iraní solo aumentará frente a las sanciones, el incremento de la presión y el aumento de las intimidaciones. Nunca inclinaremos la cabeza ni nos arrodillaremos", afirmó el presidente iraní.

Pezeshkian advirtió además que su gobierno no permitirá que el estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de hidrocarburos, sea usado para cometer agresiones contra su país.

"No podemos permitir que algunos tengan libre acceso y defiendan sus intereses a través de esa vía de navegación, mientras que, al mismo tiempo, utilizan esa vía para imponernos su agresión", señaló.

El bombardeo de una escuela con niñas y el poderío militar de Estados Unidos

Pezeshkian relató ante la asamblea el bombardeo de una escuela en Irán durante la guerra iniciada por Washington e Israel a finales de febrero.

Vengo de Irán, donde bombardearon una escuela. Estas niñas perecieron bajo las bombas, armas utilizadas por Estados Unidos e Israel; eran niñas inocentes que no habían cometido crimen alguno", relató el presidente iraní ante el pleno de la ONU.

El discurso de Pezeshkian se produjo horas después de que Trump amenazara públicamente con "aniquilar" a Irán, una expresión del poderío militar que Washington ha desplegado durante meses en la región, incluidos los ataques que originaron el conflicto a finales de febrero.

Los altos precios de los combustibles, derivados de la guerra, amenazan el control de los republicanos en el Congreso estadunidense de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Sin embargo, Trump ha buscado restar importancia al impacto interno del conflicto que él mismo inició.

La confrontación diplomática entre Teherán y Washington ocurrió en la misma jornada en que la ONU abordó otros conflictos internacionales. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, denunció ante el Consejo de Seguridad que Rusia ha reclutado soldados de 47 nacionalidades para su guerra contra Ucrania, mientras el canciller ruso, Serguéi Lavrov, descartó cualquier pausa en la ofensiva.

Antes de Pezeshkian, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, había asegurado ante la misma asamblea que su país celebrará elecciones, sin comprometerse con un plazo, mientras el presidente argentino, Javier Milei, calificó a la ONU de "organización inútil" en su propia intervención.

El retiro de la delegación estadunidense se produjo un día después de que Trump, desde el mismo atril, acusara directamente a Irán de financiar organizaciones terroristas.

La guerra entre ambos países, iniciada a finales de febrero con ataques de Washington e Israel contra territorio iraní, se ha extendido por meses sin que las partes alcancen un acuerdo definitivo, pese a las reuniones paralelas mencionadas por Trump.